Hace un par de semanas que hizo un año que estoy por Boston. Mil cosas han pasado entre medias, y el balance es muy bueno.
El primer mes de estancia en Boston estuve viviendo en varios hoteles. No me quedé todo el mes en el mismo hotel porque con el tema de las graduaciones universitarias los hoteles están llenos y empecé en un hotelazo (el Ames Hotel, en pleno centro de la ciudad) y luego me enviaron a dos hoteles a las afueras, uno en Medford (La Quinta Inn) y otro delante de donde trabajo ahora (el DoubleTree de Dorchester).
Así que a principios de junio llegué a la casa del 354 de Harvard Street, en Cambridge. He sido muy feliz aquí. He conocido a gente majísima. Molly, Leander y Charlotte ya no están con nosotros, y los sí que siguen son Camille, Paula, Georg y Clemens. Me gusta mucho nuestra casa. Situada en pleno centro de Cambridge, a 10 minutos andando de Harvard Square, vivimos en una casa gigante que dividieron en 4 partes. La división es algo rara, por lo que tenemos un cuarto del sótano, la mitad de la planta baja y un cuarto de la segunda planta. Además, en la entrada tenemos un pequeño jardincito, y he empezado a hacer mis pinitos en agricultura urbana plantando unas cebollas, zanahorias, tomates y rábanos.
En cuanto a la vida personal, estoy muy feliz también. Ya hace unos cuantos meses que estoy con Alexa, una chica de Boston, que me ha ayudado a sentar poco a poco la cabeza :). Además de Alexa he tenido la suerte de conocer a un grupo de gente muy heterogéneo, un poco de todos lados, con los que no me he cansado de salir, hacer cosas y viajar.
Y el trabajo, que ocupa la mayor parte de mi tiempo, va más o menos. Estoy en una situación muy complicada desde hace unos meses. Estoy en medio de un cambio de trabajo, de la consultora en la que trabajo al cliente, y el proceso no está yendo todo lo rápido que quisiérmos. Es algo muy incómodo y que espero se solucione pronto. Quitando eso, el trabajo me gusta y tengo un jefe del que he aprendido mucho.
Espero volver a pillar carrerilla con las actualizaciones del blog.
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Monday, May 21, 2012
Wednesday, December 28, 2011
Navidades en España
Estas Navidades han sido cortas pero intensas. He pasado una semana escasa en España, pero ha valido la pena.
Salí de Boston el martes pasado, y por primera vez en mi vida perdí un avión. Otras veces he estado cerca de perderlo (me acuerdo de una noche loca de karaoke antes de salir para Camboya) pero esta vez se consumó el desastre. Llegué al Logan y me dijo el de US Airways que mi vuelo había cambiado de hora y que me daban asiento para el día siguiente. El billete lo había reservado mi jefe a través de la agencia de viajes con la que trabajamos, y tal vez le comunicaron el cambio y él se olvidó de decírmelo. ¡Quién sabe! De todas formas llamé a la agencia, me recolocaron en otro vuelo vía Dublín y llegué un par de horas más tarde de lo planeado.
En Madrid estuve solo un par de días pero me dio tiempo a ver a mucha gente. Quedé con Guille, Luis y Fer, con los ex compañeros de Isban, con Lola y Alicia. Tomamos tapas, cañas y cafés pero no me dio tiempo a pasearme mucho por Madrid.
El viernes por la mañana, después de salir el día antes de copitas con los compis, subimos en coche a Barcelona con mis padres. Un Madrid Barcelona en coche es como un vuelo transatlántico corto, pero sin pelis ni comida. Es curioso como tras tantos años de hacer este camino llegas a memorizar todos los paisajes por los que pasas durante 620 kilómetros.

En Barcelona me quedé en casa de Santi, que se ha independizado en un precioso piso al final de Travesera de Les Corts, donde corta con Avenida de Sarria. Tuvimos muchas comidas con familia (Navidad, San Esteban), cenas con familia (con mi tío Augusto, el día de Nochebuena) y mil historietas con unos sobrinos y sobrinas que están creciendo rapidísimo.

Para volver, otra vez, vía Dublín con Aer Lingus. Curioso lo del aeropuerto de Dublín, donde se pasa el control de pasaportes y aduanas de Estados Unidos antes de subir al avión. Te ahorra tiempo, aunque la educación de los agentes de inmigración es igual de horrorosa que en EEUU. Tanto que esta vez he abierto una reclamación en la página web del Servicio de Control de Fronteras de EEUU.
Salí de Boston el martes pasado, y por primera vez en mi vida perdí un avión. Otras veces he estado cerca de perderlo (me acuerdo de una noche loca de karaoke antes de salir para Camboya) pero esta vez se consumó el desastre. Llegué al Logan y me dijo el de US Airways que mi vuelo había cambiado de hora y que me daban asiento para el día siguiente. El billete lo había reservado mi jefe a través de la agencia de viajes con la que trabajamos, y tal vez le comunicaron el cambio y él se olvidó de decírmelo. ¡Quién sabe! De todas formas llamé a la agencia, me recolocaron en otro vuelo vía Dublín y llegué un par de horas más tarde de lo planeado.
En Madrid estuve solo un par de días pero me dio tiempo a ver a mucha gente. Quedé con Guille, Luis y Fer, con los ex compañeros de Isban, con Lola y Alicia. Tomamos tapas, cañas y cafés pero no me dio tiempo a pasearme mucho por Madrid.
El viernes por la mañana, después de salir el día antes de copitas con los compis, subimos en coche a Barcelona con mis padres. Un Madrid Barcelona en coche es como un vuelo transatlántico corto, pero sin pelis ni comida. Es curioso como tras tantos años de hacer este camino llegas a memorizar todos los paisajes por los que pasas durante 620 kilómetros.

En Barcelona me quedé en casa de Santi, que se ha independizado en un precioso piso al final de Travesera de Les Corts, donde corta con Avenida de Sarria. Tuvimos muchas comidas con familia (Navidad, San Esteban), cenas con familia (con mi tío Augusto, el día de Nochebuena) y mil historietas con unos sobrinos y sobrinas que están creciendo rapidísimo.

Para volver, otra vez, vía Dublín con Aer Lingus. Curioso lo del aeropuerto de Dublín, donde se pasa el control de pasaportes y aduanas de Estados Unidos antes de subir al avión. Te ahorra tiempo, aunque la educación de los agentes de inmigración es igual de horrorosa que en EEUU. Tanto que esta vez he abierto una reclamación en la página web del Servicio de Control de Fronteras de EEUU.
Wednesday, November 30, 2011
Thanksgiving en casa

El jueves pasado celebramos el día de Acción de Gracias en casa. Este día es una gran fiesta estadounidense, tal vez la mayor fiesta estadounidense, algo parecido a nuestro día de Navidad. Lo típico para este día es comer pavo asado relleno de pan y verduras.

Como en mi casa son así, decidimos que ya que nos poníamos debíamos comprar un pavo bien grande. Nos reservaron un pavo de 19,5 libras (9 kilos) y empezamos a eso del mediodía la larga tarea de cocinarlo. Lo primero es sacarle lo que hayan dejado dentro del pavo. El nuestro llegó muy limpito y lo que habían dejado (cuello e intestinos) lo tiramos a la basura. Luego hicimos el relleno (aquí conocido como stuffing) a base de pan y verduras. Separamos la piel del pavo, lo rellenamos, lo rociamos con caldo y lo envolvimos en papel de plata antes de meterlo al horno.

Una vez que el pavo estuvo en el horno empezó la tarea del resto de los platos acompañantes. Hicimos muchas castañas al horno, judias verdes, zanahorias, puré de patata y nabo, gratén de patatas, coles de bruselas con jamón, salsa para el pavo (reducción de su caldo con harina), salsa de arándanos, pastel de manzana y pastel de calabaza. El pavo tardó sus 5:30 horas en cocinarse, por lo que aprovechamos para catar buenos vinos, cervezas y sidras.

Los anfitriones fuimos todos los compañeros de la casa. Camille en un principio se iba a volver a California, pero los experimentos del laboratorio no están saliendo del todo bien y se quedó para trabajar. Además vinieron Christoph y su novia, Apolline, Michel y Antonia. El pavo salió muy rico (para lo que es el pavo), pero mis favoritos sin duda fueron el puré de patata y nabo y el gratén de patatas.
Tuesday, November 22, 2011
Foto de familia, Halloween 2011

Os dejo una foto de mis compañeros de casa, la noche de Halloween. Fue una gran noche y por fin conseguimos una buena foto de toda la familia junta.
Tuesday, November 01, 2011
Soy feliz en Boston
Tal vez ya haya escrito algo parecido desde que llegué a Boston, pero no por ello quiero dejar de volver a escribirlo. Soy feliz en Boston. ¿Porqué?

1) Me gusta donde vivo: He tenido la INMENSA suerte de caer a vivir con una gente que son mucho mejores de lo que podría haber deseado.
1.1 Clemens: El alma de la casa. Ciéntifico loco austriaco, de mi año, que estudió en el ETH y se vino a Boston a hacer el doctorado. Es la persona más comprensiva de la casa, la que tiene el corazón más grande, siempre atento a cómo estamos todos, y en cierto sentido, y espero que ni traduzca esto ni se ofenda si lo traduce, la madre de todos. "Cierra la puerta que se escapa el frío", "se te ve con mala cara, ¿qué tal los proyectos?". Hace un tándem perfecto con Alix, su novia francesa, que aunque no vive en la casa, pasa muchas noches por aquí.
1.2 Georg: El cocinero de la casa. Este tío nació para ser medio modelo de Armani medio chef profesional. Para lo primero le falta ser un poco más alto y para lo segundo debería dejar su espectacular carrera profesional como físico cuántico. Al igual que Clemens, está en Harvard habiendo estudiado la carrera en el ETH de Zuric. Le gusta tener el cuarto super ordenado, es una persona súper segura de si mismo y le gusta todo aquello que sea sofisticado. Los domingos por la mañana le adoro por sus brunches y los sábados por la noche por las empanadillas chinas que nos cocina antes de irnos a dormir.
1.3 Camille: El aire fresco de la casa. Quizás la persona más compleja de todos. No le he pillado del todo el truco y creo que nunca se lo pillaré. Ni yo ni la mayoría de la gente. Una tía súper independiente, a la suya, muy parecida a su madre (con la que ya he coincidido un par de veces), muy directa por lo que a menudo parece ir con sentido de superioridad. Es la persona más diferente del grupo, tal vez porque sea la única estadounidense. Amor odio.
1.4 Charlotte: La hermana pequeña de la casa. La persona con la que vivo a la que más quiero. No es la más simpática, ni la más carismática, ni la más fiestera, pero hemos conectado muy bien. Nos vamos al cine, nos contamos nuestras cosas y nos lo pasamos debuti. Al igual que yo, trabaja, lo que nos separa un poco del resto que siguen estudiando y que llevan viviendo juntos un año más que nosotros.
2) Me gusta mi trabajo: He caído en un gran grupo de trabajo, con un jefe que parece que está siempre enfadado pero que tiene una gran inteligencia y estoy aprendiendo muchísimo de él. No sólo con él, sino con el resto del staff: Paul, Keerti, Victor, Scott. Estoy aprendiendo de Riesgos, algo que nunca había tratado en mi vida, estoy aprendiendo a trabajar con estadounidenses y españoles a la vez y estoy aprendiendo a comerme marrones y a solucionarlos. Me gusta lo que hago.

1) Me gusta donde vivo: He tenido la INMENSA suerte de caer a vivir con una gente que son mucho mejores de lo que podría haber deseado.
1.1 Clemens: El alma de la casa. Ciéntifico loco austriaco, de mi año, que estudió en el ETH y se vino a Boston a hacer el doctorado. Es la persona más comprensiva de la casa, la que tiene el corazón más grande, siempre atento a cómo estamos todos, y en cierto sentido, y espero que ni traduzca esto ni se ofenda si lo traduce, la madre de todos. "Cierra la puerta que se escapa el frío", "se te ve con mala cara, ¿qué tal los proyectos?". Hace un tándem perfecto con Alix, su novia francesa, que aunque no vive en la casa, pasa muchas noches por aquí.
1.2 Georg: El cocinero de la casa. Este tío nació para ser medio modelo de Armani medio chef profesional. Para lo primero le falta ser un poco más alto y para lo segundo debería dejar su espectacular carrera profesional como físico cuántico. Al igual que Clemens, está en Harvard habiendo estudiado la carrera en el ETH de Zuric. Le gusta tener el cuarto super ordenado, es una persona súper segura de si mismo y le gusta todo aquello que sea sofisticado. Los domingos por la mañana le adoro por sus brunches y los sábados por la noche por las empanadillas chinas que nos cocina antes de irnos a dormir.
1.3 Camille: El aire fresco de la casa. Quizás la persona más compleja de todos. No le he pillado del todo el truco y creo que nunca se lo pillaré. Ni yo ni la mayoría de la gente. Una tía súper independiente, a la suya, muy parecida a su madre (con la que ya he coincidido un par de veces), muy directa por lo que a menudo parece ir con sentido de superioridad. Es la persona más diferente del grupo, tal vez porque sea la única estadounidense. Amor odio.
1.4 Charlotte: La hermana pequeña de la casa. La persona con la que vivo a la que más quiero. No es la más simpática, ni la más carismática, ni la más fiestera, pero hemos conectado muy bien. Nos vamos al cine, nos contamos nuestras cosas y nos lo pasamos debuti. Al igual que yo, trabaja, lo que nos separa un poco del resto que siguen estudiando y que llevan viviendo juntos un año más que nosotros.
2) Me gusta mi trabajo: He caído en un gran grupo de trabajo, con un jefe que parece que está siempre enfadado pero que tiene una gran inteligencia y estoy aprendiendo muchísimo de él. No sólo con él, sino con el resto del staff: Paul, Keerti, Victor, Scott. Estoy aprendiendo de Riesgos, algo que nunca había tratado en mi vida, estoy aprendiendo a trabajar con estadounidenses y españoles a la vez y estoy aprendiendo a comerme marrones y a solucionarlos. Me gusta lo que hago.
Thursday, September 29, 2011
Catching up!
Hace mucho tiempo que no escribo en el blog. Y es pura pereza y muchas veces simple olvido. No he escrito sobre el bodorrio del año al que fui hace un mes en Palma. Empecemos por eso.
Alán es el primer gran amigo que se casa. Había ido a bodas de amigos de amigos, de conocidos, pero no de amigos. Además, a Luis, Guille, Fer y a mi nos había hecho "testigos" de la boda, lo que hace más difícil decir que no vas! Los testigos además tienen que llevar un chaqué, que la verdad a mi me parece un vestido ridículo, que no le queda bien ni a George Clooney, pero que hace que cuando te vean las primas de la novia digan: "ah, mira ese, es uno de los testigos". No solo la boda fue bien. Tuvimos tiempo para conocer Palma (¡qué belleza!), para ir a la playa, para salir de fiesta y para descansar.
Ya de vuelta al mundo cruel, he tenido unos días de montar muebles del Ikea. El anterior habitante de mi habitación me llamó un día para decirme que al día siguiente se iba a llevar todo lo suyo de la habitación, incluyendo una preciosa cama Malm del Ikea. Tuve que hace un viaje al Ikea con Germán a por otra cama igual, y con eso, un escritorio reciclado que los vecinos iba a tirar a la basura y una estanteria Billy también del Ikea me estoy apañando.
El trabajo sigue bien, con cambio de jefe (es un jefe lateral, no el jefe máximo al que reporto), lo cual siempre genera un poco de incertidumbre por "cómo será". Y con los compañeros de casa como siempre de bien. La semana pasada salí a una fiesta universitaria con Charlotte, y esta noche nos vamos los chicos (aún no sé si se apunta Camille también) al Cure a darnos unos bailoteos. Ya nos hemos apuntado en listas, por lo que seguro que será una gran noche.
Alán es el primer gran amigo que se casa. Había ido a bodas de amigos de amigos, de conocidos, pero no de amigos. Además, a Luis, Guille, Fer y a mi nos había hecho "testigos" de la boda, lo que hace más difícil decir que no vas! Los testigos además tienen que llevar un chaqué, que la verdad a mi me parece un vestido ridículo, que no le queda bien ni a George Clooney, pero que hace que cuando te vean las primas de la novia digan: "ah, mira ese, es uno de los testigos". No solo la boda fue bien. Tuvimos tiempo para conocer Palma (¡qué belleza!), para ir a la playa, para salir de fiesta y para descansar.
Ya de vuelta al mundo cruel, he tenido unos días de montar muebles del Ikea. El anterior habitante de mi habitación me llamó un día para decirme que al día siguiente se iba a llevar todo lo suyo de la habitación, incluyendo una preciosa cama Malm del Ikea. Tuve que hace un viaje al Ikea con Germán a por otra cama igual, y con eso, un escritorio reciclado que los vecinos iba a tirar a la basura y una estanteria Billy también del Ikea me estoy apañando.
El trabajo sigue bien, con cambio de jefe (es un jefe lateral, no el jefe máximo al que reporto), lo cual siempre genera un poco de incertidumbre por "cómo será". Y con los compañeros de casa como siempre de bien. La semana pasada salí a una fiesta universitaria con Charlotte, y esta noche nos vamos los chicos (aún no sé si se apunta Camille también) al Cure a darnos unos bailoteos. Ya nos hemos apuntado en listas, por lo que seguro que será una gran noche.
Friday, August 26, 2011
Un viaje raro
Ayer volví a Boston, esta vez volando con US Airways vía Filadelfia. El día empezó bien temprano, saliendo a eso de las 8 con Guille a hacer recados: banco, desayuno de café con porras y a alquilar un chaqué para la boda de Alán en Mallorca. Unos pinceles que estábamos hechos. Un par de horas antes de que saliese el vuelo Guille me dejó en la Terminal 1 y de camino a Boston.
Como están las cosas, lo de los controles de seguridad son cada día más absurdos. Control de preguntas en la cola de facturación de US Airways, control para acceder a las puertas de embarque, control de pasaportes para acceder a las puertas A de la T1, control de billetes para pasar por una zona y otra vez las mismas mujeres haciendome otro control de los billetes y del dutyfree que había comprado 10 minutos más tarde. HORROROSO. Pero no fue lo peor, porque entre medias vi el que probablemente se gane el premio al avión más feo del planeta: uno de Delta, que hacía el MAD-JFK, y que iba pintado todo de rosa y gris por lo del cancer de mama. Entiendo que es un avión solidario, pero FEO FEO.
Ya embarcados en el US741, me sorprendió que los Airbus330 que tienen los llevan con pantalla individual en clase turista. La sorpresa siguió cuando nos dijeron que por los auriculares de doble entrada (los típicos de los aviones) nos cobraban 5USD (o 5 EUR, un buen negocio con el coste de los euros a día de hoy). La comida también fue curiosa, con un pollo en salsa barbacoa que era más de un McDonalds que de una aerolinea. Y por si la cosa no había sido de tralla, decidí ver la película de Dragonball: Evolution. Sabía a lo que me arriesgaba, pero fue peor de lo que me esperaba! MADRE DEL AMOR...
Llegamos a Filadelfia, creía que entrando en EEUU con un nuevo visado tendría más problemas, pero pasé el control de inmigración en un periquete y me las daba muy felices. Ya cuando habíamos aterricado en Filadelfia había visto que estaba lloviendo y en el descenso habíamos pasado por unas zonas de muchas turbulencias, pero no sabía el efecto que iba a tener el huracán Irene en mi vida... Una vez que hube refacturado las maletas (en EEUU si tienes una conexión entre un vuelo internacional y uno doméstico tienes que pillar el equipaje, pasar aduanas y volver a facturar) me fui a por la nueva puerta de embarque. SORPRESA: vuelo cancelado... Lo de Irene estaba fastidiando el espacio aéreo de EEUU y el avión que iba a Boston no podía llegar a Filadelfia. "Perdona, Linda, ¿me podéis poner en otro vuelo?", le pregunté a la azafata de tierra de US Airways. "Perdona, está todo lleno para hoy, te pondremos en un hotel y mañana sales a Boston. De todas formas, por su hay suerte, te pongo en lista de espera". Tras dejar pasar 3 aviones llenos a Boston, tras lloros a Linda y sus compañeras, conseguí que me metieran en el último avión de la noche.
Detrás, en el vuelo a Boston, llevaba a un tío que lo había visto durante toda la tarde, y que se quejaba de que necesitaba un vuelo a Boston con urgencia porque hoy le operaban. Así que le desee suerte en su operación y me dijo: "No, no me operan. Lo uso y siempre funciona". ¡Que gran hijo de puta! Pero tras más de 16 horas de viaje, llegué a Boston, mi maleta había llegado antes que yo y estaba esperándome huérfana en la zona de equipajes y tras pillar un taxi llegué a casa con más ganas de cama que otra cosa.
Como están las cosas, lo de los controles de seguridad son cada día más absurdos. Control de preguntas en la cola de facturación de US Airways, control para acceder a las puertas de embarque, control de pasaportes para acceder a las puertas A de la T1, control de billetes para pasar por una zona y otra vez las mismas mujeres haciendome otro control de los billetes y del dutyfree que había comprado 10 minutos más tarde. HORROROSO. Pero no fue lo peor, porque entre medias vi el que probablemente se gane el premio al avión más feo del planeta: uno de Delta, que hacía el MAD-JFK, y que iba pintado todo de rosa y gris por lo del cancer de mama. Entiendo que es un avión solidario, pero FEO FEO.
Ya embarcados en el US741, me sorprendió que los Airbus330 que tienen los llevan con pantalla individual en clase turista. La sorpresa siguió cuando nos dijeron que por los auriculares de doble entrada (los típicos de los aviones) nos cobraban 5USD (o 5 EUR, un buen negocio con el coste de los euros a día de hoy). La comida también fue curiosa, con un pollo en salsa barbacoa que era más de un McDonalds que de una aerolinea. Y por si la cosa no había sido de tralla, decidí ver la película de Dragonball: Evolution. Sabía a lo que me arriesgaba, pero fue peor de lo que me esperaba! MADRE DEL AMOR...
Llegamos a Filadelfia, creía que entrando en EEUU con un nuevo visado tendría más problemas, pero pasé el control de inmigración en un periquete y me las daba muy felices. Ya cuando habíamos aterricado en Filadelfia había visto que estaba lloviendo y en el descenso habíamos pasado por unas zonas de muchas turbulencias, pero no sabía el efecto que iba a tener el huracán Irene en mi vida... Una vez que hube refacturado las maletas (en EEUU si tienes una conexión entre un vuelo internacional y uno doméstico tienes que pillar el equipaje, pasar aduanas y volver a facturar) me fui a por la nueva puerta de embarque. SORPRESA: vuelo cancelado... Lo de Irene estaba fastidiando el espacio aéreo de EEUU y el avión que iba a Boston no podía llegar a Filadelfia. "Perdona, Linda, ¿me podéis poner en otro vuelo?", le pregunté a la azafata de tierra de US Airways. "Perdona, está todo lleno para hoy, te pondremos en un hotel y mañana sales a Boston. De todas formas, por su hay suerte, te pongo en lista de espera". Tras dejar pasar 3 aviones llenos a Boston, tras lloros a Linda y sus compañeras, conseguí que me metieran en el último avión de la noche.
Detrás, en el vuelo a Boston, llevaba a un tío que lo había visto durante toda la tarde, y que se quejaba de que necesitaba un vuelo a Boston con urgencia porque hoy le operaban. Así que le desee suerte en su operación y me dijo: "No, no me operan. Lo uso y siempre funciona". ¡Que gran hijo de puta! Pero tras más de 16 horas de viaje, llegué a Boston, mi maleta había llegado antes que yo y estaba esperándome huérfana en la zona de equipajes y tras pillar un taxi llegué a casa con más ganas de cama que otra cosa.
Friday, August 19, 2011
Amigos
Estos días han sido un poco movidos. Creo que nunca había procrastinado tanto a la hora de hacer una maleta. Y no es que sintiese la necesidad de hacerla pero me faltasen ganas (cosa habitual en muchas otras actividades), sino que directamente dejé de darle importancia hasta la mañana antes de salir de vuelta a España. Así que el sábado me levanté con tranquilidad (la noche antes habíamos ido de fiesta a casa de Rashmi y luego a un sitio de salsa), fui a la biblioteca a devolver las guías de Boston y Nueva York que había pillado para mi primo y a coger Brooklyn Foolies de Paul Auster y finalmente me puse a hacer la maleta. La verdad es que casi ni metí nada, el traje, alguna camisa, el bañador y unos pantalones cortos. Poca cosa y seguro que se me olvidaba algo.
Así que me fui a hacer un brunch (desayuno-comida, muy popular entre la clase media-alta estadounidense) al Zoe's y me tomé lo que creo que tenía peor pinta de lo que vi pasar: una tortilla de mogollón de huevos, pasada, con maíz, judias, "chorizo"... puag, bastante mala elección regada con los cafés del país, que poco a poco me van gustando más y más. Del brunch vuelta a casa, pillar las maletas, y directo al aeropuerto.
Una vez que hube facturado pensé: "oh, posiblemente papá estará en Barajas esperándome para recogerme". Y es ahí donde entoné un miserere mei, al darme cuenta que me había olvidado las llaves de casa de mis padres en Cambridge. Mi padre me había enviado un correo el miércoles recordándome que pillará las llaves, pero ni así. Entonces pasé el control del aeropuerto (buscaron restos de explosivos en mis manos y no encontraron nada... todo ello después haberme hecho pasar por el escaner ese que muestra una imagen desnuda del pasajero) y dentro de la terminal hice uso de la wifi gratuita del Logan Airport. Llamé a Miguel, le comenté mi problema y me dijo que no me preocupase más, que me podía quedar en su casa la noche del domingo, ya que el lunes podría volver a casa porque mi padre volvía de Sitges.
GRACIAS Miguel una vez más.
PD. Miguel se ganó un libro de Nueva York súper chulo. Incentivo para futuros olvidos de llaves.
Así que me fui a hacer un brunch (desayuno-comida, muy popular entre la clase media-alta estadounidense) al Zoe's y me tomé lo que creo que tenía peor pinta de lo que vi pasar: una tortilla de mogollón de huevos, pasada, con maíz, judias, "chorizo"... puag, bastante mala elección regada con los cafés del país, que poco a poco me van gustando más y más. Del brunch vuelta a casa, pillar las maletas, y directo al aeropuerto.
Una vez que hube facturado pensé: "oh, posiblemente papá estará en Barajas esperándome para recogerme". Y es ahí donde entoné un miserere mei, al darme cuenta que me había olvidado las llaves de casa de mis padres en Cambridge. Mi padre me había enviado un correo el miércoles recordándome que pillará las llaves, pero ni así. Entonces pasé el control del aeropuerto (buscaron restos de explosivos en mis manos y no encontraron nada... todo ello después haberme hecho pasar por el escaner ese que muestra una imagen desnuda del pasajero) y dentro de la terminal hice uso de la wifi gratuita del Logan Airport. Llamé a Miguel, le comenté mi problema y me dijo que no me preocupase más, que me podía quedar en su casa la noche del domingo, ya que el lunes podría volver a casa porque mi padre volvía de Sitges.
GRACIAS Miguel una vez más.
PD. Miguel se ganó un libro de Nueva York súper chulo. Incentivo para futuros olvidos de llaves.
Idas y venidas
Muchos os preguntaréis qué hago yendo y viniendo tanto entre EEUU y España, ya que en 3 meses que llevo en Boston he vuelto ya 3 veces a España. Pues esto se debe al tema del visado con los EEUU, que es un asunto difícil. Al principio he ido a EEUU con un visado de reuniones, el B1, que normalmente usan los países que no tienen un tratado de Visa Waiver (Dispensa de visado) con los EEUU para ir de turismo. En cambio, si uno lo que quiere es trabajar y cobrar un sueldo en EEUU necesita algo más que el B1, y es por ello que he vuelto dos veces a España para ver si me podía sacar el visado E2, con el que entraría en EEUU como inversor trabajando para everis.
Ayer tuve la entrevista en la sección consular de la Embajada de Estados Unidos en Madrid con el viceconsul y todo fue genial. El tipo me sorprendió por su amabilidad y al final de la entrevista me dijo que me aprobaba el visado y que probablemente en menos de una semana tendría el pasaporte listo para pasar a recogerlo por la oficina de mensajería MRW.
Ahora espero volver a Estados Unidos y no moverme en un tiempecito, por lo menos hasta las Navidades, que aún no sé qué haré.
Ayer tuve la entrevista en la sección consular de la Embajada de Estados Unidos en Madrid con el viceconsul y todo fue genial. El tipo me sorprendió por su amabilidad y al final de la entrevista me dijo que me aprobaba el visado y que probablemente en menos de una semana tendría el pasaporte listo para pasar a recogerlo por la oficina de mensajería MRW.
Ahora espero volver a Estados Unidos y no moverme en un tiempecito, por lo menos hasta las Navidades, que aún no sé qué haré.
Monday, August 01, 2011
Buenísimo fin de semana
Hace tiempo que no escribo en el blog. Este finde que ha pasado ha sido de los mejores desde que llegué a Boston.
El jueves habíamos salido con los del curro. Nos fuimos al Biddy Early's, donde ya habíamos ido otras veces, pero con eso de que everis está creciendo como la espuma en Boston, pasamos de 4 asistentes a casi 15! Nos pasamos algunos con el Long Island Iced Tea, por lo que el viernes, tras cenar con Telmo en su residencia, me volví a casa a dormir.
Eran las 21:30 de la noche y recibí un mensaje de M. y F. diciendo que estaban las chicas tomando copas en el Tavern in the square de Allston. Me acicalé, me medio levanté y me fui para allá, donde me esperaban con unos cuantos chupitos y copas. Power drinking en 30 minutos y de ahí los grupos se dividieron en dos y me fui con M. y con Margarita al Venu. Me gustó mucho el ambiente.
El sábado nos despertamos así así, y tras desayunar algo rápido salí a dar una vuelta por Cambridge. Vaya día más bonito que hacía. A las 14:00 habíamos quedado con gente del meetup para hacer un pub crawling al que se apuntaron unos cuantos amigos. Pub crawling es lo que en España sería ir de cañas, pero aquí como son gente muy organizada, teníamos una hoja de ruta con 8 sitios y una hora para estar en cada sitio. Al principio comencé solo con Katharina, pero luego se fueron uniendo Carlos, Diego, Fernando, Fiana, los amigos de Fiana, David, Jaime, Tania, Julia, Navin... ¡Vaya grupo! La organización del evento fue buenísima, acabamos a eso de las 2:00 de la noche, y tras 12 horas de cervezas y risas me fui a dormir.
Y el domingo, el día del descanso, quedé con Lisa, una amiga de Fiana, para ir a la playa. En teoría teníamos que ir con Fiana, pero a la "pobre" se le lió la noche anterior y no se fue a dormir hasta las 6 de la mañana, por lo que el domingo no estaba muy dispuesta a levantarse pronto para la playa. Así que Lisa me pasó a buscar, nos fuimos al Starbucks a desayunar (quien me ha visto y quien me ve) y de ahí salimos en su coche hacia Singing Beach en Manchester-By-The-Sea, a unos 40 minutos al norte de Boston. La playa a la que fuimos está administrada por el ayuntamiento de Manchester, y para entrar tienes que pagar 5$ para su conservación. Había bastante gente, pero me gustó que el agua está bastante más limpia que en Revere Beach. Buen sol, agua fresquita y unas gaviotas que como te dejes algo de comida a la vista te lo levantan como verdaderos ladrones. De vuelta a Boston nos fuimos a comer/cenar al Cafe Pamplona (no me pareció nada del otro jueves) y acabé en casa viendo un clásico recomendado por Lisa: La Reina de África.
El jueves habíamos salido con los del curro. Nos fuimos al Biddy Early's, donde ya habíamos ido otras veces, pero con eso de que everis está creciendo como la espuma en Boston, pasamos de 4 asistentes a casi 15! Nos pasamos algunos con el Long Island Iced Tea, por lo que el viernes, tras cenar con Telmo en su residencia, me volví a casa a dormir.
Eran las 21:30 de la noche y recibí un mensaje de M. y F. diciendo que estaban las chicas tomando copas en el Tavern in the square de Allston. Me acicalé, me medio levanté y me fui para allá, donde me esperaban con unos cuantos chupitos y copas. Power drinking en 30 minutos y de ahí los grupos se dividieron en dos y me fui con M. y con Margarita al Venu. Me gustó mucho el ambiente.
El sábado nos despertamos así así, y tras desayunar algo rápido salí a dar una vuelta por Cambridge. Vaya día más bonito que hacía. A las 14:00 habíamos quedado con gente del meetup para hacer un pub crawling al que se apuntaron unos cuantos amigos. Pub crawling es lo que en España sería ir de cañas, pero aquí como son gente muy organizada, teníamos una hoja de ruta con 8 sitios y una hora para estar en cada sitio. Al principio comencé solo con Katharina, pero luego se fueron uniendo Carlos, Diego, Fernando, Fiana, los amigos de Fiana, David, Jaime, Tania, Julia, Navin... ¡Vaya grupo! La organización del evento fue buenísima, acabamos a eso de las 2:00 de la noche, y tras 12 horas de cervezas y risas me fui a dormir.
Y el domingo, el día del descanso, quedé con Lisa, una amiga de Fiana, para ir a la playa. En teoría teníamos que ir con Fiana, pero a la "pobre" se le lió la noche anterior y no se fue a dormir hasta las 6 de la mañana, por lo que el domingo no estaba muy dispuesta a levantarse pronto para la playa. Así que Lisa me pasó a buscar, nos fuimos al Starbucks a desayunar (quien me ha visto y quien me ve) y de ahí salimos en su coche hacia Singing Beach en Manchester-By-The-Sea, a unos 40 minutos al norte de Boston. La playa a la que fuimos está administrada por el ayuntamiento de Manchester, y para entrar tienes que pagar 5$ para su conservación. Había bastante gente, pero me gustó que el agua está bastante más limpia que en Revere Beach. Buen sol, agua fresquita y unas gaviotas que como te dejes algo de comida a la vista te lo levantan como verdaderos ladrones. De vuelta a Boston nos fuimos a comer/cenar al Cafe Pamplona (no me pareció nada del otro jueves) y acabé en casa viendo un clásico recomendado por Lisa: La Reina de África.
Tuesday, June 21, 2011
La gente de Boston

Desde que he llegado a Boston he conocido a multitud de gente. Gente buenísima, gente regular e incluso alguno malo (esos los hay por todos lados, es la pandemia de la gilipollez). Este post no va sobre lo buena o mala que es la gente. Va sobre como se relaciona la gente de Boston.
Mis experiencias en los EEUU hasta ahora habían sido todas magníficas: mis veranos en Ohio y en Illinois con familias super acogedoras y generosas, mi visita a mi hermana al IIT en Chicago, mi espectacular año en GWU (que da URL a este blog)... Tal vez todas estas experiencias tenían algo de irreal. Irreal por ser durante las vacaciones. O durante la carrera. O durante el verano cuando todo es bonito y todos nos queremos. O durante una época de la vida cuando estás madurando y en general tus padres te pagan todos los caprichos que tengas.
Pero ha sido llegar hace poco más de un mes a Boston y se me ha cambiado la percepción de la gente. Tal vez sea la composición demográfica del area: está lleno de gente universitaria y de gente mayor (más de 35 años) pero entre medias hay un gran vacio. Tal vez la gente ya haya hecho sus grupos de amigos y no quieran conocer a más gente. Tal vez...
La gente directamente pasa del tema de conocer a nueva gente. Es curioso, yo, el que huía despavorido de los españoles en DC y Singapur, que ahora estoy saliendo por ahí de marcha con todo de españoles porque aún, después de 7 semanas en Boston, no he creado grupo de amigos aquí. Me he apuntado al meetup y voy a multitud de eventos, salgo casi todas las noches (hoy es el primer día que me rajo, pero después de ver Philadelphia no tengo el cuerpo para tomar cervezas), he organizado dos fiestas en casa... ¡qué más tengo que hacer!
Se me está haciendo un poco cuesta arriba esto de conocer a gente. Espero que cambie todo, porque como el invierno sea mucho peor que esto...
Monday, May 16, 2011
Gran fin de semana
Este ha sido un buenísimo fin de semana. He salido el viernes y el sábado, he conocido a muchísima gente interesante, he vuelto a ver amigos que hacía años que no veía e incluso he ido al cine.
Como os contaba el viernes, fuimos a un par de sitios totalmente nuevos para mi. Me gustó el 6B Lounge en Beacon St. Un sitio pequeño, donde tomarse una cerveza tranquilamente, pero que a partir de las 22:00 cuando nos fuimos empezaron a poner temazos. Luego fuimos a la fiesta PACHANGA en el OM Restaurant de Cambridge y bailamos y bebimos más de la cuenta. Al final acabé volviendo en taxi solo al hotel (por suerte no me volví andando como pensé, ya que hubiesen sido 6 kilómetros!).
El sábado me desperté pronto y fui a ver la exposición de Chihuly al Museo de Bellas Artes de Boston. Después de la exposición y de dar una vuelta por las colecciones de arte europeo y chino me volví al hotel para comer algo por la zona del North End. Por las recomendaciones de la gente iba a ir a Neptune, pero cuando me dijeron que tenía que esperar 1 hora para comer me fui a mi querido Daily Catch (que nunca falla). Con el cansancio del día de antes y la comilona me eché una siesta buenísima.
Llegó la noche y habíamos quedado con Sarah porque era el cumple de su amiga Brenda. Lo celebraba en el Foundation Lounge, y cuando busqué el garito por internet ponía que estaba cerrado. Sin mucha esperanza me fui con Diego hacia la zona de Fenway a ver el partido de hockey de los Bruins (están en la final de Conferencia por primera vez en 20 años). Tras el partido que perdieron los de Boston en casa nos fuimos a la dirección que nos habían dado del Foundation Lounge y en la entrada un negro de 4X4 me pregunta: "Are you a member?" ("¿Eres miembro?"). Le comenté que íbamos al cumple de Brenda y entonces me dijo: "This way" ("Por aquí"). Entramos en el garito y estaba lleno de gente negra, todos vestidos de traje, con gorros y una cantante en directo de música funky. Nos lo pasamos súper bien, conocimos un sitio nuevo y quitando el hecho de que solo había una barra para toda la discoteca, la noche fue perfecta.
El día de hoy ha sido también buenísimo. Me he ido a desayunar con Tania a la zona donde vive, en el South End. Nunca había estado por ahí por el día y me ha gustado muchísimo. Tras el desayuno (que me ha sentado más como comida) nos hemos ido de compras a los centros comerciales de la zona de Prudential y Newbury. Luego hemos ido con unos amigos de Isban a una tienda de música y hemos vuelto ya a media tarde hacia el hotel. En un principio se iba a venir conmigo y unos amigos al cine a ver Thor, pero al final se ha rajado. De todas formas la quedada para cenar y cine ha sido un éxito. He quedado además de con Clemens y George (futuros compañeros de casa), con David, un amigo de mi época en GWU. David sigue viviendo en DC pero está en Boston por temas de trabajo. ¡Qué ilusión volver a recordar viejos tiempos! Al cine no ha podido venir David, pero le hemos sustituido por otro amigo de mis futuros compis que trabaja en el MIT de profesor. Así que con gente tan importante hemos ido a ver Thor en 3D y no me voy a explayar mucho, pero diré que la película hace gracia de lo mala que es.
Un grandisimo fin de semana antes de una semana que se avecina con mucho trabajo.
Como os contaba el viernes, fuimos a un par de sitios totalmente nuevos para mi. Me gustó el 6B Lounge en Beacon St. Un sitio pequeño, donde tomarse una cerveza tranquilamente, pero que a partir de las 22:00 cuando nos fuimos empezaron a poner temazos. Luego fuimos a la fiesta PACHANGA en el OM Restaurant de Cambridge y bailamos y bebimos más de la cuenta. Al final acabé volviendo en taxi solo al hotel (por suerte no me volví andando como pensé, ya que hubiesen sido 6 kilómetros!).
El sábado me desperté pronto y fui a ver la exposición de Chihuly al Museo de Bellas Artes de Boston. Después de la exposición y de dar una vuelta por las colecciones de arte europeo y chino me volví al hotel para comer algo por la zona del North End. Por las recomendaciones de la gente iba a ir a Neptune, pero cuando me dijeron que tenía que esperar 1 hora para comer me fui a mi querido Daily Catch (que nunca falla). Con el cansancio del día de antes y la comilona me eché una siesta buenísima.
Llegó la noche y habíamos quedado con Sarah porque era el cumple de su amiga Brenda. Lo celebraba en el Foundation Lounge, y cuando busqué el garito por internet ponía que estaba cerrado. Sin mucha esperanza me fui con Diego hacia la zona de Fenway a ver el partido de hockey de los Bruins (están en la final de Conferencia por primera vez en 20 años). Tras el partido que perdieron los de Boston en casa nos fuimos a la dirección que nos habían dado del Foundation Lounge y en la entrada un negro de 4X4 me pregunta: "Are you a member?" ("¿Eres miembro?"). Le comenté que íbamos al cumple de Brenda y entonces me dijo: "This way" ("Por aquí"). Entramos en el garito y estaba lleno de gente negra, todos vestidos de traje, con gorros y una cantante en directo de música funky. Nos lo pasamos súper bien, conocimos un sitio nuevo y quitando el hecho de que solo había una barra para toda la discoteca, la noche fue perfecta.
El día de hoy ha sido también buenísimo. Me he ido a desayunar con Tania a la zona donde vive, en el South End. Nunca había estado por ahí por el día y me ha gustado muchísimo. Tras el desayuno (que me ha sentado más como comida) nos hemos ido de compras a los centros comerciales de la zona de Prudential y Newbury. Luego hemos ido con unos amigos de Isban a una tienda de música y hemos vuelto ya a media tarde hacia el hotel. En un principio se iba a venir conmigo y unos amigos al cine a ver Thor, pero al final se ha rajado. De todas formas la quedada para cenar y cine ha sido un éxito. He quedado además de con Clemens y George (futuros compañeros de casa), con David, un amigo de mi época en GWU. David sigue viviendo en DC pero está en Boston por temas de trabajo. ¡Qué ilusión volver a recordar viejos tiempos! Al cine no ha podido venir David, pero le hemos sustituido por otro amigo de mis futuros compis que trabaja en el MIT de profesor. Así que con gente tan importante hemos ido a ver Thor en 3D y no me voy a explayar mucho, pero diré que la película hace gracia de lo mala que es.
Un grandisimo fin de semana antes de una semana que se avecina con mucho trabajo.
Sunday, May 08, 2011
Casa nueva, movil nuevo, vaqueros nuevos!
Estoy contento. A lo largo del fin de semana he conseguido lo más importante: encontrar un sitio donde vivir. De momento estoy de lujo en el Ames Hotel, pero mi compañía no está dispuesta a pagarme esto de por vida, por lo que tengo que encontrarme un sitio para vivir.
A través de Craiglist (una página super cutre web de anuncios que es el #1 de EEUU) empecé a contactar con gente que tenía casas alquiladas y que buscaban compañeros para las habitaciones que les sobraban. Así el miércoles fui a ver 3 y el viernes en la 2ª que vi ya tenía la casa ganadora. Es una casa que compartiré con 2 chicos y 2 chicas, todos estudiantes de doctorado en Harvard y el MIT (sí, sí, Xevi el gilipollas con la creme de la creme académica!)
La casa está en la ciudad de Cambridge, a donde se llega cruzando el rio Charles desde Boston. La casa tiene 2 plantas, en la de abajo están las habitaciones de los 3 chicos, la cocina y el salón, mientras que arriba están las dos habitaciones de las mujeres. Lo mejor es la gente y que está a 300 metros de la parada de metro de Harvard Square! De momento me voy para allá a pasar los 3 meses del verano (junio, julio y agosto) y después tengo que decidir si me quedo en el cuarto para todo el año siguiente. Me gusta porque aunque parece que mi futuro está bastante decidido, hasta que no empiece a trabajar en un proyecto no estaré al 100% seguro de mi ubicación, y aún estando en pleno centro de Cambridge es buenísimo, tengo que asegurarme de que no estaré a 2 horas del trabajo.
Ah, y por otro lado, menos importante pero igual de vital, ya tengo teléfono y número estadounidense. No quería pillarme un contrato con nadie, así que he optado por un prepago. El problema de los prepago de Estados Unidos es que no funciona igual que en España, donde con un teléfono libre te puedes comprar una SIM de cualquier compañía y tirar. Aquí los teléfonos de prepago son también de las operadoras. Así que he optado por uno de los teléfonos de prepago buenos de Virgin Mobile, un LG Optimus V (199$), que con el plan de 25$ mensuales de Virgin (internet y mensajes ilimitados + 300 minutos de llamadas) se ajusta a lo que necesito... Y por si esto no fuese suficiente, ayer me pillé unos preciosos Levi's 501 azul oscuro. Enamorado de ellos!
A través de Craiglist (una página super cutre web de anuncios que es el #1 de EEUU) empecé a contactar con gente que tenía casas alquiladas y que buscaban compañeros para las habitaciones que les sobraban. Así el miércoles fui a ver 3 y el viernes en la 2ª que vi ya tenía la casa ganadora. Es una casa que compartiré con 2 chicos y 2 chicas, todos estudiantes de doctorado en Harvard y el MIT (sí, sí, Xevi el gilipollas con la creme de la creme académica!)
La casa está en la ciudad de Cambridge, a donde se llega cruzando el rio Charles desde Boston. La casa tiene 2 plantas, en la de abajo están las habitaciones de los 3 chicos, la cocina y el salón, mientras que arriba están las dos habitaciones de las mujeres. Lo mejor es la gente y que está a 300 metros de la parada de metro de Harvard Square! De momento me voy para allá a pasar los 3 meses del verano (junio, julio y agosto) y después tengo que decidir si me quedo en el cuarto para todo el año siguiente. Me gusta porque aunque parece que mi futuro está bastante decidido, hasta que no empiece a trabajar en un proyecto no estaré al 100% seguro de mi ubicación, y aún estando en pleno centro de Cambridge es buenísimo, tengo que asegurarme de que no estaré a 2 horas del trabajo.
Ah, y por otro lado, menos importante pero igual de vital, ya tengo teléfono y número estadounidense. No quería pillarme un contrato con nadie, así que he optado por un prepago. El problema de los prepago de Estados Unidos es que no funciona igual que en España, donde con un teléfono libre te puedes comprar una SIM de cualquier compañía y tirar. Aquí los teléfonos de prepago son también de las operadoras. Así que he optado por uno de los teléfonos de prepago buenos de Virgin Mobile, un LG Optimus V (199$), que con el plan de 25$ mensuales de Virgin (internet y mensajes ilimitados + 300 minutos de llamadas) se ajusta a lo que necesito... Y por si esto no fuese suficiente, ayer me pillé unos preciosos Levi's 501 azul oscuro. Enamorado de ellos!
Friday, May 06, 2011
NY -> Boston

Estoy en el tren volviendo a Boston después de un gran día en Nueva York. Al llegar mi jefe se ha dado cuenta que se había olvidado el cargador en Boston, por lo que hemos tenido que buscar un RadioShack. Y desde la estación hasta donde teníamos las reuniones había un buen trozo, pero por eso de que nos gusta andar hemos pasado de pillar un taxi.
Las reuniones han ido muy bien, y después como tenía un par de horas hasta que salía el próximo tren de vuelta a Boston he decidido darme un paseo por la Gran Manzana: 5ª avenida, San Patricio, Times Square, Avenida de las Américas, Empire State... Una gozada de día, pero reconozco que estoy cansado volviendo en el tren.
Por cierto, que me he acabado la segunda parte de la trilogía de Paul Auster sobre Nueva York, el libro Ghosts. Me ha gustado, pero para nada encantado. Mucho más flojo que la primera parte, City of Glass. A ver si mañana empiezo con The Locked Room, la última parte, y me quedo con buen sabor de boca de la trilogía.
Thursday, May 05, 2011
Excursión laboral a NYC

Hoy me voy de excursión a Nueva York desde Boston. Estoy aquí en el tren con mi jefe, disfrutando de unos asientos de cuero en primera clase y de un desayuno servido por una señora que hace malabarismos para que no se le caigan las tortitas encima de los pasajeros. Yo he pedido esos pancakes con chocolate y caramelo, pero mi jefe se ha pedido una tortilla con champiñones. De momento vamos a NY a ver a posibles clientes, así que esperemos que salgan los temas que están pendientes y se defina un poco mejor mis tareas aquí en Boston.
Por otro lado, ayer fui a ver mis primeras habitaciones para alquilar y me encontré de todo. El primer sitio al que fui estaba de lujo: una casa de dos plantas, con techos altísimos, con varios salones, uno de ellos con la pantalla de televisión más grande que he visto en mi vida (70 PULGADAS!), pero que nada más verme empezó a hacerme preguntas sobre mis permisos en EEUU, sobre mis visados, sobre mi trabajo... Al final le dije: "¿Es esto un interrogatorio?". De ahí me fui a una casa que parecía el Arca de Noe: dos gatos, un perro y los dos inquilinos que no eran animales pero lo parecían. La última casa que vi, en el exclusivo barrio de Beacon Hill (donde vive mi jefe y John Kerry) me encantó: dos plantas, dos salones, gente joven súper agradable. Los contras: caro y sin amueblar la habitación, por lo que tendría que ir a Ikea y comprarme una allí :/. Este fin de semana seguré mirando pisos y espero decidirme a donde voy antes de que empiece la semana que viene
Wednesday, May 04, 2011
Primer día en la nueva oficina

Como siempre que uno llega a una ciudad, parece que llevo aquí ya mil días, pero aun no han pasado ni dos. Ayer fue el primer día en la ofi y de momento todo genial.
Con el tema del cambio horario me desperté a eso de las 4:30 y estuve mirando cosas en internet desde la habitación. Vuelvo a decir que estoy encantado con el hotel y me han puesto internet gratis aunque parece que por defecto hay que pagar. Así que llegué a las 8 a la oficina, esperando que mi jefe llegase también pronto, pero hasta las 9:45 no apareció. Por suerte la secretaria estaba por ahí, me abrió y estuve charlando un rato con ella.
Con mi jefe nos bajamos lo primero a por un café al Starbucks (latte grande para mi y para él, pero el suyo con leche de soja) y volvimos a subir. A eso de las 12 me dice que se va a comer fuera y que me acompaña abajo a por un sandwich. Cuando le pregunto que qué hago cuando me vaya de la oficina (¿cierro?) me da las llaves y me dice: "mañana nos vendré, asi que quédate las llaves hasta el jueves". Así que aquí llevo dos días de jefe de la ofi.
De momento poca cosa por aquí. Preparando presentaciones para presentar a posibles clientes. La oficina esta bien, es pequeñita y acogedora.
En cuanto a la comida, al mediodía bajé a un sitio de buffet de estos que te pesan lo que llevas. Un trozo de salmón al horno, unas piezas de falafel, un poco de ensalada de pollo y unos raviolis por 6USD.
Pero lo mejor llegó a la hora de cenar. Le pregunté a la chica de la recepción que qué me recomendaba por la zona y me dijo que fuese andando hasta el North End (5 minutos) y que me metiese en el sitio que más rabia me diese. Le hice caso y triunfé entrando en el Daily Catch. El nombre del sitio engaña, ya que la traducción sería algo así como "la pesca del día". Y seguramente que en el sitio tengan pescado buenísimo (vi salir del horno un atún de pinta excelente) pero el camarero, con muy buen ojo, me recomendó la pasta casera negra (con tinta de calamar) con un salteado de aciete y ajo con calamar triturado. No era la idea que más me atraía la del calamar triturado, pero no sabéis el platazo que me trajeron. Todo ello servido en una grandisima sartén, con una pasta cocinada al dente riquísima, un calamar delicioso... y una porción que estaba hecha para estómagos yankees, porque al final no podía más. Con propina me salió a 25USD. MUY RECOMENDABLE
Tuesday, May 03, 2011
Primer día en Boston
¡Cómo me gusta la comida de los aviones! El otro día lo pensaba, no sé si me gusta tanto porque lo relaciono con los viajes o porque en verdad es buena... Pero sea lo que sea, ayer disfrute de unas deliciosa comida camino de Boston y ESO es lo que importa :).Me desperté más pronto de lo que debía porque creía que el avión salía al mediodía en vez de a las 14:00. De todas formas me sirvió para bajar con Guille al Jiménez a desayunar un cafecito con churros, ir a El Corte Inglés de Sanchinarro a cambiar por medio número más pequeño unos preciosos zapatos que me regalaron mis amigos y cerrar unos recados con el banco. Mi padre me llevó a la T4 de Barajas y (cosa rara en él) me acompañó a hacer el checkin. Lo de la T4 sigue sin tener sentido, decenas de mostradores de Iberia que nunca se abren y la gente haciendo casi una hora de colas para facturar el equipaje...
Una vez ya despedido de mi padre y dentro de la T4S nos dijeron que el vuelo iba con 2 horas de retraso, así que más esperas y colas. El vuelo, como todos los de Iberia transatlánticos, una mierdecilla pero a precio es que no hay nadie que les pueda batir. Asientos cutres, pantallas comunitarias para sólo 1 peli por vuelo, auriculares que duelen al ponértelos, pero todo eso a 400€ ida/vuelta. Me tocó al lado un chaval aleman con muy pocas ganas de hablar, me comí mi hamburguesa con crema de espinacas y couscous y a dormir durante una horita. Me desperté, volví a leer (y a amar) a Paul Auster, merienda (excepcionalmente bueno el bocadillo de pechuga de pollo y queso) y ya estábamos en Boston.
Lo más pesado de cualquier viaje a EEUU es llegar allí. Pasar los controles de inmigración son pesadísimos (por no decir algo peor). Por suerte, creo que como el avión llegó con retraso nos quitamos colas (he llegado a hacer una hora de cola en el aeropuerto de Boston) y pasamos muy rápido. Un agente de inmigración sorprendentemente poco borde, pasé a buscar las maletas (que cuando llegué ya estaba dando vueltas) y taxi al hotel Ames.
Espero poder dedicar más adelante un post a este magnífico hotel, pero aún lo estoy flipando. Es un "boutique hotel" de 15 plantas (esto solo pasa aquí), me ha tocado en una mega habitación en la planta 15 que creo que mide más que mi apartamento de Madrid. Ya veréis fotos.

El hotel está al lado de la oficina de everis y de todo el centro de Boston, por lo que bajé a cenar al equivalente del Restaurante Botín de Madrid, aunque aquí se llama Union Oyster House. Este restaurante, fundado en 1826, es un favorito de los locales (entre los que se encontraba JFKennedy) y sirven unos pescados sabrosos. Me explallaré más en otro post, pero fue una gran experiencia.
Ya sin poder más, volví al hotel, entre medias compré algunas cosas en el CVS y a dormir que hoy va a ser un día muy largo.
Monday, October 25, 2010
Fin de semana
(Con retraso de una semana os publico mi fin de semana de la semana pasada. Prometo postear este fin de semana en los proximos dias)

Este fin de semana he tenido muchas experiencias nuevas. El jueves nos subimos a comer con José Luis, Mario, y algunos compañeros suyos del módulo 112. Así conocí a Rodrigo, y al ver que era un tío de mi edad le pedí si podíamos salir por ahí el fin de semana. En buena hora la pregunté...
El viernes quedamos en el Bulldog, en Revolución con Rubens, para ir a "un antro bien chingón". En el bull tocan música en directo y aunque es algo caro entrar (350MXN) luego dentro hay barra libre. La música estuvo súper bien, el ambiente buenísimo y la compañía mejor. Aquí es donde conocí a Mau(ricio) y a Diego.
El sábado tuve que pasarme por la oficina. A pesar de arrastrar el cansancio de la noche anterior, me desplacé calle Vasco de Quiroga abajo hasta la ofi, donde estuve apoyando a Ramón y a Octavio con problemas del proyecto. Después de comer volví al hotel, me eché una siesta, y ya estaba preparado para la fiesta de la noche del sábado, que era de disfraces en casa de un amiguete de Rodrigo. La fiesta fue en el jardín de una hacienda abandonada de la familia del cumpleañero y se prolongó hasta altas horas de la madrugada. Luego volvimos a casa de Rodrigo y me quedé a dormir allí ya que al día siguiente teníamos el partido.
¿De qué partido estoy hablando? Del gran clásico del fútbol mexicano, las Águilas del Club América contra las Chivas del Guadalajara. Tras el partido una nueva pasada por casa de Rodras, cenamos una magnífica carne que cocinó su papá alemán y me agarre un taxi de vuelta a Santa Fe. Suerte que había pasado por la Calzada de las Águilas de vuelta de San Ángel antes, porque de noche me dio bastante miedo ayer.

Este fin de semana he tenido muchas experiencias nuevas. El jueves nos subimos a comer con José Luis, Mario, y algunos compañeros suyos del módulo 112. Así conocí a Rodrigo, y al ver que era un tío de mi edad le pedí si podíamos salir por ahí el fin de semana. En buena hora la pregunté...
El viernes quedamos en el Bulldog, en Revolución con Rubens, para ir a "un antro bien chingón". En el bull tocan música en directo y aunque es algo caro entrar (350MXN) luego dentro hay barra libre. La música estuvo súper bien, el ambiente buenísimo y la compañía mejor. Aquí es donde conocí a Mau(ricio) y a Diego.
El sábado tuve que pasarme por la oficina. A pesar de arrastrar el cansancio de la noche anterior, me desplacé calle Vasco de Quiroga abajo hasta la ofi, donde estuve apoyando a Ramón y a Octavio con problemas del proyecto. Después de comer volví al hotel, me eché una siesta, y ya estaba preparado para la fiesta de la noche del sábado, que era de disfraces en casa de un amiguete de Rodrigo. La fiesta fue en el jardín de una hacienda abandonada de la familia del cumpleañero y se prolongó hasta altas horas de la madrugada. Luego volvimos a casa de Rodrigo y me quedé a dormir allí ya que al día siguiente teníamos el partido.
¿De qué partido estoy hablando? Del gran clásico del fútbol mexicano, las Águilas del Club América contra las Chivas del Guadalajara. Tras el partido una nueva pasada por casa de Rodras, cenamos una magnífica carne que cocinó su papá alemán y me agarre un taxi de vuelta a Santa Fe. Suerte que había pasado por la Calzada de las Águilas de vuelta de San Ángel antes, porque de noche me dio bastante miedo ayer.
Monday, October 11, 2010
Domingo caminante
Aprovechando que Melisa y Jude se han ido con Kevin a las pirámides de Teotihuacán, he decidido hacer mi propio plan. Eso significa levantarme pronto (a las 9), bajar a desayunar (a las 9:30) y a eso de las 10 ya estaba listo para empezar el día.
Me he sentido muy valiente porque he agarrado un pesero. Los peseros son los autobuses públicos que circulan por la ciudad y no tengo documentos gráficos de ello porque no me he atrevido a sacar la cámara. No sé si volveré a repetir la experiencia. Así he bajado hasta Tucabaya donde he pillado el metro hasta Hidalgo. Total: 8 pesos frente a los 140 que me hubiese costado bajar en taxi. Eso sí, el miedo, no tiene precio.

He salido en Hidalgo y he empezado un circuito de la Lonely Planet por los monumentos revolucionarios. Lo que más me ha gustado de este tour ha sido el panteón de hombres ilustres, donde se ven las tumbas de Benito Juárez. Por desgracia la zona del Monumento a la Revolución está en obras por lo que no la he podido disfrutar tanto.
De ahí he salido andando al paseo de la Reforma. Lleva cerrado todo el fin de semana por el torno Olímpico Bicentenario, un gran evento que ha cortado el centro del DF y que sólo ha podido convencer a Micheal Phelps de entre las estrellas mundiales para que vengan a las exhibiciones. Así he visto exhibiciones de boxeo, atletismo, lucha, volley playa, halterofilia o tenis. He podido ver a la mujer del presidente de México y a la mejor atleta mexicana (una tal Guevara). Mucho ruido y pocas nueces: los atletas que he visto eran casi todos adolescentes y no estaba bien preparado para que el público pudiese ver los eventos. Sin embargo tengo que decir que el paso de la Reforma me ha encantado, es una especie de Gran Vía mexicana y los domingos lo cierran al tráfico hasta la tarde para que la gente paseé y monte en bici.
Tras llegar casi al Bosque de Chapultepec (donde estuve ayer) he vuelto para atrás hacia la Zona Rosa. Este barrio tuvo un gran apogeo en los años 1950, pero después ha caído en el olvido. Tiene muchas tiendas de antigüedades en el centro comercial Plaza del Ángel y es el barrio donde se pueden ver más gays y lesbianas. No os podéis perder la belleza del hotel Geneve pero aún así el barrio me ha decepcionado mucho.
Aunque la Zona Rosa es un barrio adyacente a Roma y Condesa, llegar de uno a otro no es fácil. Uno tiene que cruzar una autopista y pasar por una zona de dudosa seguridad. Aún así, he empezado a sentirme mejor cuando he llegado a la Plaza de Madrid que tiene ¡una réplica de la Cibeles! He seguido bajando hasta la parada del Metrobus de Sonora donde he empezado el tour de la Lonely Planet para el barrio de Condesa.

Me ha gustado este barrio, donde se ve una densidad de árboles mayor que en el resto de la ciudad (además de los parques de México y España) y tiene unos preciosos ejemplos de arquitectura Art Decó. He andado mucho, he visto que es un gran destino gastronómico (está lleno de restaurantes) y he acabado mi tour en el Condesa DF que tiene una preciosa terraza sobre el Parque de España donde ponen una músico chillout muy acertada y una buena ambientación con cervezas a 40 MXN. Muy recomendable.
Gran día de mucho pateo donde he visto el México revolucionario, deportivo y aristócrata.













Me he sentido muy valiente porque he agarrado un pesero. Los peseros son los autobuses públicos que circulan por la ciudad y no tengo documentos gráficos de ello porque no me he atrevido a sacar la cámara. No sé si volveré a repetir la experiencia. Así he bajado hasta Tucabaya donde he pillado el metro hasta Hidalgo. Total: 8 pesos frente a los 140 que me hubiese costado bajar en taxi. Eso sí, el miedo, no tiene precio.

He salido en Hidalgo y he empezado un circuito de la Lonely Planet por los monumentos revolucionarios. Lo que más me ha gustado de este tour ha sido el panteón de hombres ilustres, donde se ven las tumbas de Benito Juárez. Por desgracia la zona del Monumento a la Revolución está en obras por lo que no la he podido disfrutar tanto.
De ahí he salido andando al paseo de la Reforma. Lleva cerrado todo el fin de semana por el torno Olímpico Bicentenario, un gran evento que ha cortado el centro del DF y que sólo ha podido convencer a Micheal Phelps de entre las estrellas mundiales para que vengan a las exhibiciones. Así he visto exhibiciones de boxeo, atletismo, lucha, volley playa, halterofilia o tenis. He podido ver a la mujer del presidente de México y a la mejor atleta mexicana (una tal Guevara). Mucho ruido y pocas nueces: los atletas que he visto eran casi todos adolescentes y no estaba bien preparado para que el público pudiese ver los eventos. Sin embargo tengo que decir que el paso de la Reforma me ha encantado, es una especie de Gran Vía mexicana y los domingos lo cierran al tráfico hasta la tarde para que la gente paseé y monte en bici.
Tras llegar casi al Bosque de Chapultepec (donde estuve ayer) he vuelto para atrás hacia la Zona Rosa. Este barrio tuvo un gran apogeo en los años 1950, pero después ha caído en el olvido. Tiene muchas tiendas de antigüedades en el centro comercial Plaza del Ángel y es el barrio donde se pueden ver más gays y lesbianas. No os podéis perder la belleza del hotel Geneve pero aún así el barrio me ha decepcionado mucho.
Aunque la Zona Rosa es un barrio adyacente a Roma y Condesa, llegar de uno a otro no es fácil. Uno tiene que cruzar una autopista y pasar por una zona de dudosa seguridad. Aún así, he empezado a sentirme mejor cuando he llegado a la Plaza de Madrid que tiene ¡una réplica de la Cibeles! He seguido bajando hasta la parada del Metrobus de Sonora donde he empezado el tour de la Lonely Planet para el barrio de Condesa.

Me ha gustado este barrio, donde se ve una densidad de árboles mayor que en el resto de la ciudad (además de los parques de México y España) y tiene unos preciosos ejemplos de arquitectura Art Decó. He andado mucho, he visto que es un gran destino gastronómico (está lleno de restaurantes) y he acabado mi tour en el Condesa DF que tiene una preciosa terraza sobre el Parque de España donde ponen una músico chillout muy acertada y una buena ambientación con cervezas a 40 MXN. Muy recomendable.
Gran día de mucho pateo donde he visto el México revolucionario, deportivo y aristócrata.













Sábado (Zócalo + Chapultepec)
El sábado nos despertamos pronto porque quería enseñar a Jude y Melisa el centro del DF. Bajamos al Zócalo con el mismo taxista con el que bajé el domingo pasado y una vez allí nos paseamos por la catedral y la plaza. Tanto él como ella tenían unas ganas imperiosas de comprar souvenires (ya sabéis lo muchísimo que me gusta perder el tiempo comprando chorraditas) así que entre el Zócalo, Bellas Artes y compras matamos la mañana. Como no me apetecía mucho perder todo el día en cosas que ya había visto, les sugerí que bajásemos en metro al Bosque de Chapultepec donde ellos podían ir al Museo de Antropología mientras yo iba al Castillo de Chapultepec.
Me esperaba poco de este castillo, pero era por ignorancia. Para llegar al castillo uno se baja en la parada de Chapultepec del metro y tras entrar en el Bosque tiene que empezar a subir la colina sobre la que se edificó el palacio. Eso es, más que un castillo es un palacio. Se construyó como Academia Militar Nacional, pero cuando llegó el emperador Maximiliano en 1864 se convirtió en su residencia. Posteriormente sería Observatorio Nacional, luego la residencia de los presidentes de México y por último el presidente Lázaro Cárdenas lo convirtió en Museo Nacional de Historia.
Y como podéis ver mucha historia ha pasado por sus paredes, muebles y suelos. Hay objetos de las guerras contra los españoles, estadounidenses y franceses, hay recuerdos de todos los mandatarios que vivieron entre sus muros y hay unas magníficas vistas de toda la ciudad. Me pareció uno de los tops del DF.








Me esperaba poco de este castillo, pero era por ignorancia. Para llegar al castillo uno se baja en la parada de Chapultepec del metro y tras entrar en el Bosque tiene que empezar a subir la colina sobre la que se edificó el palacio. Eso es, más que un castillo es un palacio. Se construyó como Academia Militar Nacional, pero cuando llegó el emperador Maximiliano en 1864 se convirtió en su residencia. Posteriormente sería Observatorio Nacional, luego la residencia de los presidentes de México y por último el presidente Lázaro Cárdenas lo convirtió en Museo Nacional de Historia.
Y como podéis ver mucha historia ha pasado por sus paredes, muebles y suelos. Hay objetos de las guerras contra los españoles, estadounidenses y franceses, hay recuerdos de todos los mandatarios que vivieron entre sus muros y hay unas magníficas vistas de toda la ciudad. Me pareció uno de los tops del DF.








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