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Wednesday, October 27, 2010

Ribera Maya (Tulum)


De camino hacia Chichén Itzá había pasado por Tulum, y todo el mundo me había dicho que la ubicación de estas ruinas era espectacular (algo así como la colonia romana en la playa de Bolonia de Tarifa). Pagando la correspondiente entrada al parquing y una entrada al monumento más cara de lo que me hubiese gustado, empecé a andar por una zona medio selvática. Tulum significa muralla en maya y es porque la ciudad está rodeada por las murallas en 3 lados y por el mar Caribe en el otro. La zona está llena de iguanas, y dan una ambientación Indiana Jones al camino.

Pero lo mejor sucede cuando se sube hasta el Castillo y el Templo de la Estela, que se puede ver el precioso mar y las ruinas juntos. PRECIOSO. Como dice la Lonely Planet uno tiene ganas de romper el billete de vuelta con estas vistas. Saliendo de las ruinas me fui un poco más al sur, y en la siguiente salida de la autopista me dirigí a playa Diamante, donde no hay nada y eso la hace especial. Relax, una cervecita, mi nuevo libro (Lords of Finance) y una buena forma de acabar mi viaje a la Ribera Maya.












Monday, October 25, 2010

Fin de semana

(Con retraso de una semana os publico mi fin de semana de la semana pasada. Prometo postear este fin de semana en los proximos dias)


Este fin de semana he tenido muchas experiencias nuevas. El jueves nos subimos a comer con José Luis, Mario, y algunos compañeros suyos del módulo 112. Así conocí a Rodrigo, y al ver que era un tío de mi edad le pedí si podíamos salir por ahí el fin de semana. En buena hora la pregunté...

El viernes quedamos en el Bulldog, en Revolución con Rubens, para ir a "un antro bien chingón". En el bull tocan música en directo y aunque es algo caro entrar (350MXN) luego dentro hay barra libre. La música estuvo súper bien, el ambiente buenísimo y la compañía mejor. Aquí es donde conocí a Mau(ricio) y a Diego.

El sábado tuve que pasarme por la oficina. A pesar de arrastrar el cansancio de la noche anterior, me desplacé calle Vasco de Quiroga abajo hasta la ofi, donde estuve apoyando a Ramón y a Octavio con problemas del proyecto. Después de comer volví al hotel, me eché una siesta, y ya estaba preparado para la fiesta de la noche del sábado, que era de disfraces en casa de un amiguete de Rodrigo. La fiesta fue en el jardín de una hacienda abandonada de la familia del cumpleañero y se prolongó hasta altas horas de la madrugada. Luego volvimos a casa de Rodrigo y me quedé a dormir allí ya que al día siguiente teníamos el partido.

¿De qué partido estoy hablando? Del gran clásico del fútbol mexicano, las Águilas del Club América contra las Chivas del Guadalajara. Tras el partido una nueva pasada por casa de Rodras, cenamos una magnífica carne que cocinó su papá alemán y me agarre un taxi de vuelta a Santa Fe. Suerte que había pasado por la Calzada de las Águilas de vuelta de San Ángel antes, porque de noche me dio bastante miedo ayer.

Corporativo del Santander


El Santander tiene un corporativo localizado en Santa Fe, en la delegación de Álvaro Obregón. Los corporativos, en el lenguaje mexicano, es el edificio donde se encuentran las centrales de cada empresa, algo así como los headquarters en EEUU. Para que os hagáis una idea en Santa Fe se encuentran los corporativos de empresas como Banamex (banco más grande de México), Bimbo, Nokia, Microsoft, IBM, DHL, Ford o José Cuervo.

En el corporativo tenemos servicios como una oficina bancaria, una agencia de viajes, un OXXO (algo así como un 7 Eleven), un servicio médico, una tintorería, una tiendecita de cafés, así como la cafetería donde comemos casi todos los días. Tiene 4 plantas, y menos en la 2ª, ya he trabajado en la primera, tercera y cuarta. Ah, y que no se me olvide, que en la azotea hay un helipuerto que ya he visto utilizar un par de veces.

Ribera Maya (Chichén Itzá)


Después de llegar tarde el jueves y conducir a Playa, me levanté el viernes a eso de las 7 de la mañana. A las 8 tenía una llamada del trabajo y la atendí de camino a Chichén Itzá. A mi Chichén Itzá me sonaba a Kentucky Fried Chicken, pero eso es pura ignorancia. Es una antigua ciudad Maya que se ha convertido en Maravilla del Mundo en una de las últimas votaciones que se hizo online. El camino más rápido desde Playa a Chichén Itzá es bajar hasta Tulum, luego subir hacia la autopista de Cancún a Mérida y agarrarla hacia el oeste. En total unas 2:30 horas, que me permitieron ver el interior de la península de Yucatán y pasar por la frontera que separa el estado de Quintana Roo (donde están Cancún y Playa) de Yucatán (donde está Chichén).

Al llegar, como siempre, tienes que pagar por acceder en tu propio vehículo y luego, como en todo país subdesarrollado los extranjeros pagan el doble por entrar que los mexicanos. Esta ciudad maya, que alcanzó su esplendor entre los siglo X y XIV, está organizada alrededor de la espectacular pirámide de Kukulcán, que aunque no es tan grande como las Teotihuacán, tiene unos detalles ornamentales únicos. Y desde ahí uno empieza a andar por el mayor campo para el juego de pelota maya que existe y que se mantiene perfectamente conservado. Luego hay templos y más templos, el grupo de las mil columnas, un par de cenotes y el observatorio. Fotos preciosas entre el césped, el cielo azul y la belleza de la arquitectura maya.

















Ribera Maya (Playa del Carmen)


Nada más llegar al aeropuerto de Cancún me agarré el coche que había alquilado. Era un Chevy rojo, que parece que lo han renombrado como Dodge Attitude. Nada más salir del aeropuerto tuve mi primer encuentro con la Autoridad: un policía me paró en la incorporación a la autopista por ir demasiado rápido, por saltarme un Alto y porque le apetecía (porque lo anterior lo hacen todos los mexicanos). 200MXN y me dejó ir. Eso sí, un señor, me dio la mano y me dio las gracias :/.

Llegué a Playa del Carmen ya bastante de noche. No pude admirar demasiado, pero a lo largo de los días fue tomándole cariño a esta ciudad. Es algo mucho mejor que Cancún y está unos 40 kilómetros al sur. Cancún y Playa (como es conocido) están conectadas por una autopista de estas mexicanas, que tiene badenes en medio de una recta (!). Cancún es una ciudad plagada de hotelazos gigantes (piensa en cualquier cadena y existe en Cancún) mientras que Playa del Carmen es hoteles pequeños, restaurantes tranquilos y playa relajada. Por cierto, que todo en Playa del Carmen se articula alrededor de la Quinta Avenida, una calle peatonal paralela a la playa donde tienes todo lo que necesitas.

Mi hotel, el hotel Nina, es uno de los más sencillos de la zona. No tiene piscina y las habitaciones son muy sencillitas. No buscaba nada más, pero al pertenecer a los mismos dueños de un hotel que se encuentra en la Quinta, te permiten acceder al hotel hermano que tiene piscinita. Y lo mejor es que tienen un acuerdo con un club de playa a un par de manzanas donde te ponen tus amaquitas y tus toldos para que disfrutes del sol o la sombra. Por cierto, que también creo que el Nina debe ser el único hotel de la zona que no ofrece el todo incluido porque no tiene cocina. Pero mi plan de ir a Playa del Carmen era algo más que todo incluido.







Ribera Maya (viaje de ida)


Siendo la semana pasada el martes el día del Pilar, y habiéndolo trabajado en México, me vi con el derecho moral de pedirle a mi jefa el viernes de vacaciones para hacer un fin de semana largo. Todo el mundo me había hablado de la Ribera Maya, así que me cogí un pack de vuelo, coche y hotel (aquí dirían que me agarre un paquete de boleto redondo, carro y hotel) por menos de 300 € y a disfrutar de 4 días de vacaciones.

El vuelo salía de Toluca con Volaris, una linea aérea de bajo coste mexicana. Santa Fe, donde vivo y trabajo, está de camino entre Toloca y el DF, y la gente de Volaris para promocionar su hub en Toluca ha establecido una "terminal virtual" en Santa Fe. Esta terminal, a la que llegué andando desde el hotel, te permite facturar, sacar la tarjeta de embarque y por 40MXN (menos de 3 euros) comprar un billete de ida y vuelta al aeropuerto de Toluca. Los autobuses son operados por Terraris y además de ser cómodos ponen un vídeos musicales de regueton y hiphop de lo más animado.

En menos de 40 minutos estábamos en el aeropuerto de Toluca que es moderno, amplio y monopolizado por Volaris. Antes de embarcar me tomé una hamburguesa en el Johnny Rockets y tras pasar el control de seguridad (te dejan pasar líquidos de todos los tamaños!!!) me dirigí a la puerta de embarque, donde conocí a unas españolas que me las encontraría otra vez durante el viaje. Mientras que otras aerolíneas muestran un vídeo explicativo de seguridad, los de Volaris han contratado a una belleza mexicana (que me dijeron que también es actriz) que hace una parodia de los vídeos de seguridad, con perlas como "oh, que chicos tan guapos hay en el avión, me he quedado sin aire... suerte que tengo las mascarillas de oxigeno!" o "pero si ese chico no me ha dicho nada de mi precioso chaleco; por cierto, que el chaleco salvavidas...". Ah, y no nos olvidemos de que las aerolíneas mexicanas aun sirven alcohol gratis (vodka, tequila y ron) para la clase turista. En fin, una buena primera experiencia en Volaris.



Monday, October 11, 2010

Domingo caminante

Aprovechando que Melisa y Jude se han ido con Kevin a las pirámides de Teotihuacán, he decidido hacer mi propio plan. Eso significa levantarme pronto (a las 9), bajar a desayunar (a las 9:30) y a eso de las 10 ya estaba listo para empezar el día.

Me he sentido muy valiente porque he agarrado un pesero. Los peseros son los autobuses públicos que circulan por la ciudad y no tengo documentos gráficos de ello porque no me he atrevido a sacar la cámara. No sé si volveré a repetir la experiencia. Así he bajado hasta Tucabaya donde he pillado el metro hasta Hidalgo. Total: 8 pesos frente a los 140 que me hubiese costado bajar en taxi. Eso sí, el miedo, no tiene precio.



He salido en Hidalgo y he empezado un circuito de la Lonely Planet por los monumentos revolucionarios. Lo que más me ha gustado de este tour ha sido el panteón de hombres ilustres, donde se ven las tumbas de Benito Juárez. Por desgracia la zona del Monumento a la Revolución está en obras por lo que no la he podido disfrutar tanto.

De ahí he salido andando al paseo de la Reforma. Lleva cerrado todo el fin de semana por el torno Olímpico Bicentenario, un gran evento que ha cortado el centro del DF y que sólo ha podido convencer a Micheal Phelps de entre las estrellas mundiales para que vengan a las exhibiciones. Así he visto exhibiciones de boxeo, atletismo, lucha, volley playa, halterofilia o tenis. He podido ver a la mujer del presidente de México y a la mejor atleta mexicana (una tal Guevara). Mucho ruido y pocas nueces: los atletas que he visto eran casi todos adolescentes y no estaba bien preparado para que el público pudiese ver los eventos. Sin embargo tengo que decir que el paso de la Reforma me ha encantado, es una especie de Gran Vía mexicana y los domingos lo cierran al tráfico hasta la tarde para que la gente paseé y monte en bici.

Tras llegar casi al Bosque de Chapultepec (donde estuve ayer) he vuelto para atrás hacia la Zona Rosa. Este barrio tuvo un gran apogeo en los años 1950, pero después ha caído en el olvido. Tiene muchas tiendas de antigüedades en el centro comercial Plaza del Ángel y es el barrio donde se pueden ver más gays y lesbianas. No os podéis perder la belleza del hotel Geneve pero aún así el barrio me ha decepcionado mucho.

Aunque la Zona Rosa es un barrio adyacente a Roma y Condesa, llegar de uno a otro no es fácil. Uno tiene que cruzar una autopista y pasar por una zona de dudosa seguridad. Aún así, he empezado a sentirme mejor cuando he llegado a la Plaza de Madrid que tiene ¡una réplica de la Cibeles! He seguido bajando hasta la parada del Metrobus de Sonora donde he empezado el tour de la Lonely Planet para el barrio de Condesa.



Me ha gustado este barrio, donde se ve una densidad de árboles mayor que en el resto de la ciudad (además de los parques de México y España) y tiene unos preciosos ejemplos de arquitectura Art Decó. He andado mucho, he visto que es un gran destino gastronómico (está lleno de restaurantes) y he acabado mi tour en el Condesa DF que tiene una preciosa terraza sobre el Parque de España donde ponen una músico chillout muy acertada y una buena ambientación con cervezas a 40 MXN. Muy recomendable.

Gran día de mucho pateo donde he visto el México revolucionario, deportivo y aristócrata.