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Thursday, December 29, 2011

Comida de San Esteban en El Serrat


El día de San Esteban se celebra el 26 de diciembre y es un día festivo en Cataluña. Las familias se reunen y comen juntas canelones y carne, estos primeros rellenos con los "restos" de la comida de Navidad.

En nuestra familia siempre nos reuníamos con nuestra bisabuela, Enriqueta de Luna (según ponía en su menú de boda, Enriquetilla). Desde que murió hemos seguido manteniendo la tradición, y aunque siempre faltan algunos, siempre tenemos una buena cantidad de asistentes. Cuando me bisabuela vivía hacíamos la comida en un hotel de Vic (localidad de donde es mi abuela materna), pero al par de años de morir mi bisabuela movimos la comida a un pueblo cerca de Vic, Taradell, donde el famoso restaurante Can Jubany ha abierto una sucursal, El Serrat.


El sitio es espectacular, al lado de un campo de golf, en un edificio moderno de acero corten y cristaleras infinitas. Todo ello con una vista del Pirineo de un lado y el Montseny del otro. ¿Y la comida? Pues os la paso a relatar.

Aceitunas gazpachas
Con sus zanahorias y guindillas. Esto se echa de menos en EEUU

Galletas "oreo" de parmesano

Una de las creaciones más originales.

Mollete de pan con jamón ibérico "Joselito"

Excepcional. Simple combinación de pan con jamón... ¿pero qué más podemos pedir?

Air-baguette de tocino iberíco con caviar de aceite de oliva

Exquisita elaboración, con la esferificación del aceite y el ligero crujiente del tocino

Crujiente de brandada de bacalao

Hojaldre de higo caramelizado y mi-cuit de foie


Caldo con "galets" y albondigas

***
Canelones

Este plato es lo mejor de toda la comida. Sí, me siento como un niño tomando la pasta con la cremosa bechamel y el relleno
***
Pato asado con relleno de foie y frutos secos
En este punto ya estamos que explotamos y nos traen carne con foie? 9 sobre 10
***
Tronco dulce de avellanas y chocolate con crujiente de barquillo

No os dejéis llevar por el nombre. Yo no daba nada por el que fue el acabó siendo el mejor plato de toda la comida.

Wednesday, November 30, 2011

LA Burdick Chocolate en Harvard Square


Un sitio que me ha descubierto Lisa y del que estoy súper enganchado es el LA Burdick Chocolate. Esta pequeña chocolatería, en Brattle Street, sirve un chocolate caliente de muerte. Lo tienen en varios tamaños, pero el tamaño pequeño (demi) de chocolate negro es una delicia. Luego tienen pastelillos para acompañar, que no matan. Probé los macarrons y sin estar malos, no eran macarrons. Y el pastel de chocolate y limón sabía a medio limón, a poco chocolate y nada más. El café espresso tampoco especial.

Vamos, que lo que hacen bien, el chocolate caliente, les sale de fabula.

Clover en Harvard Square


El sábado fui a un sitio del que había oido hablar y que me dejó indiferente, el Clover. La idea empezó como un camión que servía comida por la calle y hace un año abrieron una sucursal "fija" en Harvard Square, en la calle Holyoke St. Lo de "fija" es porque el ambiente que han creado para el restaurante recuerda más a un escenario temporal que a algo que piensen que va a durar.

La comida fue lo más flojo de todo. Fui sin saber que era un restaurante vegetariano, pero no creo que ese fuese el problema. Me tomé un falafel en pan de pita, y no fue nada más sabroso que el que me tomo en los kebabs de Madrid. La bebida que me pedí fue una limonada a la canela, que ni fu ni fa. Vamos, que no salí de allí más contento de lo que había entrado.

City Girl Cafe


El domingo descubrí City Girl Cafe. Este pequeño restaurante en la zona de Inman Square se merece de momento el título a mejor brunch dominguero de Boston.

La noche del sábado al domingo estuvo nevando, por lo que cuando salí de casa el domingo a las 10:45 hacía un día soleado, con la nieve del día anterior, pero con una temperatura bajísima. Subí por Dana hasta Cambridge Street y de ahí subí andando hasta la interesección con Hampshire Street donde está el City Girl Cafe. Me hicieron esperar en la calle, medio congelado, 20 minutos, pero la espera tuvo su recompensa. En una mesa pequeña me trajeron un café que, aunque esté en la media de lo que se sirve en este país, estaba malillo. El plato fuerte que me pedí fue "asiago biscuits with sausage gravy; served with scrambled eggs", que se traduce algo así como panecillos de asiago con puré y salchichas sobre huevos revueltos. El plato estaba divino. El servicio correcto, y aunque tenían gente esperando en ningún momento sentí como que me estuviesen echando. Repetiremos.

Friday, August 19, 2011

Grafton Street y Russell Tavern

A la gente de Harvard le cuesta salir de la zona de Harvard. Es el mayor ejemplo de "comfort zone". En la zona alrededor de Harvard Square se sienten seguros, entre los suyos y alejados de la ciudad y de la ignorancia de quien no es uno de ellos. Así que con mis compañeros de casa no hemos investigado muchos restaurantes lejos de casa.

El segundo sitio al que me llevaron, y al que hemos vuelto un par de veces más, es el Russell Tavern. Este restaurante de dos plantas, en la calle JFK y a dos pasos del metro, es un buen ejemplo de los restaurantes que les gustan a mis compañeros de casa, con una amplísima carta de cervezas y una buena hamburguesa. Pero este sitio es mucho más que eso, y los platos son bonitos y sabrosos. Yo solo he tomado las carnes (trío de cerdo, cazuela de cordero o solomillo de ciervo) pero los pescados no tienen mala pinta. Mucho mejor si uno se puede sentar en la planta de arriba que abre sus ventanales a la calle o en la terracita si es época de verano. Sin embargo, si a uno lo sientan en la planta baja el local parece oscuro y falto de personalidad.

Este post lo comparto con Grafton Street, porque es un restaurante muy parecido a Russell Tavern y que pertenece al mismo dueño. El sitio me gusta más, está más cerca de casa y la terraza es inmejorable. Sólo he ido una vez, pero la merluza que me tomé con salsa de langosta estaba riquísima, y la pizza que se tomó mi primo no estaba nada mal. Apuntado para repetir.

Monday, August 01, 2011

Cafe Pamplona


Ayer tras ir a la playa con Lisa nos fuimos a comer/cenar algo a Cambridge. En un principio íbamos a ir a Petsi Pies, pero como era domingo nos dijeron que a las 5 de la tarde dejaban de dar comida (cierran a las 18:00). Así que andando andando acabamos en el Cafe Pamplona. De este pequeño café había oido muy buenas cosas y el sitio me decepcionó. La primera decepción fue el servicio. Según Lisa el servicio es malo porque el sitio es español (!) pero se tardaron mucho en atendernos, en traernos la cuenta... Estaban desbordados. El sitio creo que es el primer restaurante al que voy en EEUU que no tiene lavabos (¿es legal? Al menos no en España).

Y ya hablando de la comida (porque por eso es por lo que estábamos allí), yo me pedí un gazpacho grande de primero que era un gazpacho pero no. Era gazpacho pero se habían pasado poniendo especias de esas que no pegan en el gazpacho (¿era canela lo que tenía?). De segundo me pedí el Pamplona Special, un bocadillo grande de diferentes embutidos con queso y trozos de pepinillo. Muy muy normalito.

Tuesday, June 21, 2011

Fajitas & 'Ritas


Volví el sábado a comer a un sitio al que había ido hace un par de años, Fajitas & 'Ritas. No quisiera ensañarme con el sitio, pero me dejó bastante mal sabor de boca. Este sitio tex-mex, cerca del Boston Common, me había sorprendido mucho la última vez que fui y tomé fajitas. Tal vez, la elección del otro día, una ensalada mexicana con pollo, no fue la mejor, pero he tomado taco salads deliciosas en otros restaurante mexicanos de EEUU. Esta vez no, así que o bien lo borro de mi lista o le doy otra oportunidad. Depende de como me sienta la próxima vez que pase con hambre por delante de este restaurante.

Thursday, June 16, 2011

Desayunos en Boston

Hay dos sitios de desayuno que me gustan en Boston.


1) Au Bon Pain: Se trata de una cadena de cafeterías. Pero a veces te das cuenta que las cadenas (como en el caso de The Cheesecake Factory) pueden ser buenas. Descubrí el bagel que tienen con salmón y wasabi (Smoked Salmon and Wasabi on onion dill bagel) y me encantó. Un bagel ligeramente tostado, con unas lonchas de salmón ahumado, con queso, wasabi, pepinos y una salsa espesa tipo vinagreta. Por cierto, que tengo uno de camino al trabajo en Harvard Square.

2) Deli One: Este sitio, regentado por unos griegos con más mala leche que la Duquesa de Alba, sirven también unos deliciosos bagels, mi preferido es el relleno de huevos, queso y bacon. Pero esos mismos huevos y bacon te los pueden servir sobre patatas fritas con salchichas y tostadas. Unas bombas de colesterol para una vez a la semana (¡el día que vayas al gimnasio!)

Gourmet Dumpling House


El otro día, a través de meetup, conocí el restaurante Gourmet Dumpling House. Se trata de un restaurante chino espacializado en dumplings (empanadillas chinas).

La comida china no es mi favorita. Matizo: la comida china, fuera de china (o Singapur, que no era más que una extensión de china :P) no es mi favorita. Pero reconozco que tengo una debilidad por los dumplings y por todo tipo de dim sum, algo así como las tapas chinas, que normalmente se sirven hervidas. Llegamos un grupo de 6 personas y tuvimos que esperar unos 15 minutos para que nos sentasen. Íbamos con unos especialistas en comida china que pidieron dumplings de cerdo y dumplings vegetarianos para empezar. Los de cerdo, con jugo de cerdo dentro, estaban deliciosos. Luego seguimos con unos pancakes de cebolleta riquísimos, un pollo con espárragos, una ternera que estaba un poco dura, una sopa picante sabrosa y un pez en salsa de chile normalito.

Resumen: Muy barato, muy lleno y con unos dumplings riquísimos

Gourmet Dumpling House
52 Beach Street
Boston, MA

The Cheesecake Factory


El martes, después de salir del evento de la Year of the Party (muy flojito este) nos fuimos con Fiana, una amiga suya y Konstatin a The Cheesecake Factory. Hacía un tiempo que quería ir a este restaurante y tengo que decir que todas mis expectativas se cumplieron :).

Aún me acuerdo de pasar andando con Kay por el Prudential Center y ver la carta del Cheesecake Factory y ver que eran páginas y páginas de platos. Yo no confió en los sitios que tienen más de 20 platos en la carta, pero me quedé con la reflexión de Kay: "Aquí tienen muchas cosas, muy buenas, muy grandes y baratas". ¿Qué más podemos pedir a un restaurante?

la carta tiene un poco de todo. Muchos platos de picoteo, ensaladas, sandwiches, hamburguesas, carnazas, pasta, sopas, pescados... TODO! Los que me conocéis sabéis cómo me gusta la pasta, así que pedí unos espaguetis con gambas (Shrimp Bistro Pasta), algo "normalito". Nos trajeron un pan para picar que era pan a la española, no un chicle del que traen normalmente aquí. Y luego trajeron los platos. No os podéis imaginar el tamaño y el peso del plato. Una pasta con una cantidad ingente de gambas y champiñones, con una salsa ligera de crema de leche con un toque de brandy. Comía y comía y el plato no bajaba! Y la calidad me pareció excepcional!

Y este sitio se llama Cheesecake Factory por algo, porque tienen unas tartas de queso de locura. De entre la selección de 30 (!!) tartas de queso opté por la que tiene trocitos de chocolate y masa de cookies (Chocolate Chip Cookie-Dough) que estaba de locura. Al final, la cuenta, unos 20$ por persona y con comida para el día siguiente con lo que había sobrado.

¡De momento de las mejores experiencias culinarias en EEUU!

The Cheesecake Factory
100 Cambridgeside Place
Cambridge, MA

Sunday, October 31, 2010

Moshi Moshi


Parece que la zona de Santa Fe, más que en México, estamos en Japón. Está plagado de sitios japoneses de sushi y hoy he visitado el primero, el Moshi Moshi. El sitio es de esos con una cinta giratoria y de primero he pedido algo de la carta, un sashimi de hamachi. No estaba mal, pero bastante pequeño para lo que he pagado por él (105 MXN). Luego he optado por dos sushis (de 4 piezas cada uno). El primero, llamado Goku (!) tenía salmón fresco, piel de salmón, spicy tuna, pepino y aguacate. El segundo, Yoishi, con anguila, tampico, aguacate, kani karaague (?) y una salsa de anguila riquisima. Por un lado el sashimo flojo pero los sushis buenísimos. Eso más una botellita de agua 260 MXN con propina.

Por cierto, que tienen servicio a domicilio y con unos precios de paquetes muy atractivos.



Monday, October 25, 2010

El May


Siguiendo con mis críticas de los restaurantes de la zona, hoy os voy a hablar del Mey. Este sitio, en la zona de Santa Lucia, es un especialista en carnitas. Las carnitas son diferentes porciones del cerdo que son fritas en manteca de cerdo, cortadas y colocadas en una tortilla de maíz con cebolla, cilantro y salsa (picante). Las partes del cerdo pueden ser muchas: maciza (lomo), pierna, falda, y las más desagradables como cabeza, ojo, nana (matriz), nenepil (utero con panza) o criadillas.

El May es un sitio pequeño, con los cocineros ocupando parte de la calzada y con un comedor interior donde se mezcla la gente del pueblo de Santa Lucia con los ejecutivos de los corporativos cercanos. Muchas veces hay música en directo y antes de empezar a comer siempre traen unos deliciosos chicharrones (piel de cerdo frita) con salsa (picante). Luego cada uno se pide de qué quiere sus tacos. Normalmente con 3 tengo más que suficiente, y mis preferidos son los de maciza (2 de ellos) y de falda (1). Luego eso se riega con una generosa cerveza michelada compuesta por cerveza negra con salsa picante, salsa maggi, salsa inglesa, sal y lima (aquí le llaman limón) en una jarra de más de un litro.

Muy buen sitio a muy buenos precios.


IT


Ya lo sé, entre unas cosas y otras no he escrito sobre los restaurantes que he visitado desde que llegué al DF. Entre otras cosas es porque al estar "recluido" en Santa Fe no he conocido demasiada variedad. Hacía un par de semana que veía movimiento en un local cerca del hotel y hoy me he animado a conocerlo.

Se llama IT y no es por Information Technologies, sino por ITaliano. El local está a la vuelta de un restaurante de pescados de los mismos dueños. Al llegar el chico guapo que han puesto de maitre me ha recomendado la pizza Quatro y le he hecho caso. Esta pizza era una cuatro estaciones, y estaba compeusta de una parte de champiñones (había tantos que eso parecía una orgía de hongos), otra de alcachofas, otra margarita y la última de prosciuto con rúcula. La masa esta blandurria, la ración correcta y la cerveza fresquita. Total 120MXN.

Un local normalito que no creo que vaya a sobrevivir mucho (aunque en este país nunca se sabe)


Tuesday, September 28, 2010

Monumento a la Señora Lola

Hoy al llegar a la oficina he dicho hola a la Señora Lola. Esta señora, de unos 40 años, está en la parte de tesorería del Banco Santander. El viernes pasado estuvimos hablando un rato, porque se estaba arreglando para ir a un festival folklórico en el que iba a participar. Nada más con eso y preguntándole hoy qué tal estaba, me ha dado un paquetito: "Toma joven, unos chiles en nogada". Sí, lo sé, así dicho a muchos no nos dice nada.

El paquete estaba bien cerrado, por lo que hasta que he llegado al hotel no he sabido muy bien qué tenía dentro. He abierto el paquete y he visto un chile gigante relleno, con arroz, una salsa y pepitas de granada. He calentado el arroz y el chile en el microondas, le he puesto la salsa por encima y la granada. Aquí es donde me quedo sin palabras...

Es un plato que combina la carne con el pimiento y el dulce de la salsa y la granada. El crujiente de la fruta, con la cremosidad de la salsa y la textura de la carne. Es un grandisimo plato, que me ha hecho vivir unos grandísimos momentos esta noche. Gracias, Señora Lola, pediré un monumento para usted en la Gran Vía de Madrid.









Banderas y obesidad


Estados Unidos es un país de cosas grandes. Y no estoy hablando de los Estados Unidos de América, sino de los Estados Unidos Mexicanos. La semana pasada salió un estudio de la OCDE donde les ponen como los más gordos del mundo de media y los más gordos en mujeres (tengo que decir que los españoles salimos segundos en obesidad infantil mientras que México es septimo). Lo que quiero decir es que hay cosas muy grandes aquí.

El otro día un señor me dijo que Aznar puso la bandera de Colón (la más grande de España) tras una visita a México. Son muy patriotas y les encanta mostrarlo. Creo que además he llegado al país una semana después de las festividades del Bicentenario de la independencia de España y estas "fiestas patrias" les ha hecho renacer. Hay banderas gigantes en el centro de la ciudad, en el bosque de Chapultepec o en la central de Televisa. La que tiene el Santander (que no es pequeña) queda eclipsada por estas otras.

Creo que el patriotismo es bueno, y es algo en lo que tendríamos que trabajar en España. He estado viviendo casi un año en EEUU y en Singapur, y con esta estancia en México me he dado cuenta de lo importante que es sentirte orgulloso de lo que eres. Si eres grande no tengas vergüenza de ello :P.

Friday, June 04, 2010

Noche de gastronomia exótica

Hay asisteremos a Noche de gastronomia exótica, “Platos Persas” en un ambiente original en el Centro Persépolis. Esta institución pretende dar a conocer la cultura tanto de la antigua Persia como la época contemporánea irania mediante la literatura, arquitectura, hábitos, fiestas populares y música. Miguel se enteró hace unas semanas de estos eventos gastronómicos y estoy tan nervioso por ver qué nos deparará la noche que tengo poquisimas ganas de trabajar (esto también puede deberse a que hoy es viernes, ayer fue fiesta, el veranito ya está aquí...). Por un precio de 15€ en venta anticipada, puedes disfrutar de lo siguiente:

  • Dolme Barg-e Mo
  • Puré de alubia pinta
  • Havij Polo ba Morgh (Arroz con Zanahoria y pollo)
  • Bebida tradicional: Dugh (yogur, agua, sal, herbabuena) y zumos naturales
  • Postre: Te y dulces

Prometo actualización con las sensaciones de la noche

Sunday, March 07, 2010

Jaipur, gran restaurante indio


Tras leer la crónica de la semana pasada de Fernando Point en el Metropoli no había duda, había que ir al restaurante indio Jaipur:

Algunas veces le sucede al cronista de restaurantes, y no sólo al que esto suscribe: conoce una casa donde dan muy correctamente de comer, donde se esfuerzan por satisfacer al cliente, pero que semana tras semana y mes tras mes tiene su comedor vacío o semivacío, muchas veces pagando esa injusta culpa de la ubicación desafortunada, en un lugar de poco paso, más bien escondido. Y uno siente la necesidad de reparar esa injusticia alertando a los lectores: oiga, que aquí se come bien, y barato. Denles al menos una oportunidad, que no les va a costar un ojo de la cara.

Y no salimos para nada decepcionados. Comimos mucho, picante y bien. Para empezar nos trajeron un poco de pollo tikka, una cebolla frita y samosas, todo acompañado de un rico naan (pan indio plano). Luego cada uno pidió su curry: yo opté por un cordero muy picante (sí, era picante de verdad) y mis padres compartieron otro cordero menos picante. De postre me tomé un pastel de zanahoria riquisimo!

El local es muy pequeñito en su zona de comedor, con tres mesas, así que si el sitio se pone de moda no estaría de más que reservarais la mesa. Una cena buenisima por 20€ por cabeza. Volveremos.

Living in London


Ayer, tras salir del Museo del Romanticismo, me acordé que había un salón de té en la calle Santa Engracia. El día antes había salido, estaba cansado, tenía un buen libro y era la opción ideal.

Este pequeño sitio, de aire victoriano, es caro pero vale la pena. Ese pastel de manzana de pasta quebrada vale MUCHO la pena. Lo acompañé de un té con sabor a orquideas y nosequé más que bien calentito entraba de fabula. ¡Qué buen rato pasé ahí! El tiempo fuera era horroroso, llovía, el libro estaba muy interesante y el pastel delicioso. Cuando llegó la cuenta me di cuenta de como se gana dinero en un sitio como este: 9€ por un trozo de tarta y un té.

Claro, la clientela muy acorde con el precio. Dos mesas de chicas guapas de 30 años, una mesa de turistas de provincias y otra mesa de chicos de 40 con pinta de arquitectos (lo digo por las pintas, que después podrían ser analfabetos). Valió la pena, sí, valió la pena

Patacón Pisao


Hace tiempo que no hablo de restaurantes y a este restaurante fui hace ya unas cuantas semanas, pero no quería olvidarme de él. España se ha convertido en un país de acogida para millones de inmigrantes (especialmente latinoamericanos, magrebíes y europeos del Este) pero por lo menos mi experiencia es que ni les hemos hecho nosotros (los españoles) mucho caso ni ellos han entrado a formar parte de la realidad nacional (el 15% de inmigrantes aunque no se refleja en el 15% de la realidad que vemos).

Tras este párrafo aburrido, decir que hasta ahora no había tenido el gusto de comer en un restaurante colombiano. Lo de antes venía al pelo de que los españoles no nos hemos acostumbrado (ni atrevido) a comer las delicias que nuestros inmigrantes nos han traido. Así que gracias a unos amigos fuimos al restaurante Patacón Pisao, al lado de Atocha, para comernos un pedazo de Colombia. Necesitaría ayuda para acordarme de todos platos, pero tomamos plátano frito, chorizo, frijoles, arepas, patatas... De beber, un delicioso jugo de ¿culo? (cual era la palabra? era algo muy parecido). Todo riquisimo, unos 20€ por cabeza, y seguro que volveré.

Thursday, February 11, 2010

Kitchen Confidential


Me he terminado un libro del que había oído hablar mucho en casa: Kitchen Confidential (o lo que es lo mismo Confesiones de un chef). Este libro es en cierta medida la autobiografía de Anthony Bourdain, un chef estadounidense de raíces francesas. Este personaje es algo así como l'enfant terrible de los fogones yankees y no se corta ni un pelo en su libro. Habla de cocina y (¡)todo lo demás(!) que rodea a este mundo: drogas, mafias, sexo, traiciones... ¡Cualquiera diría que gente con esta vida nos alegra las noches de los viernes! Me gusta su estilo directo, en primera persona, pero me cansa su tono visceral y desafiante. A través de las páginas vemos su apasionamiento por la cocina francesa, japonesa e italiana (parece que lo de italiano ha sido más forzado que de corazón), su compromiso con las cosas bien hechas (¿mientras se droga en los tiempos libres?), su amor por las buenas materias primas y el comportamiento gamberro en la cocina de un fan del rock de los años 70.

Si me tengo que quedar con lo que más me gusta del libro es el capítulo sobre un día en su vida. Un trajín de alguien que está de pie (no despierto, ¡de pie!) de 7 de la mañana a 11:30 de la noche, preparando el menú, recibiendo mercancía, organizando el equipo, luchando contra la rutina, preparando la comida y la cena y luchando contra un equipo de cocina que parece que más que ayudar van a putearte. Una gran lectura para entender a este chef complicado.