Wednesday, September 06, 2006

Restaurante Ojalá en Tribunal

Ayer por la noche quede con Miguel, el de la uni. Íbamos a ir a un concierto de Paco Tobar. Pero como yo no había cenado, y no estábamos especialmente motivados para el concierto, nos fuimos de cena. Miguel me llevó a un restaurante en Tribunal que se llama Ojalá. A mi me gustó mucho, y el ambiente era muy bueno.

De primero unas tapas de magret de pato sobre una confitura de tomate (magret de 9 y confitura de 6), un croquetón de ropa vieja sobre salsa de menta (croquetón un 10 y la salsa un 6). Sin embargo, ¡descubrí que si juntamos la confitura de tomate con la salsa del croquetón, se nos va a un 8 jajaja! De segundo nos pedimos un surtido de 3 tapas que tenia rollitos vietnamitas, jabalí sobre gratinado de all i oli de miel y patata rellena de tres carnes (quizás lo mas flojo de la noche). De postre un soufflé de chocolate (más que soufflé era pudin) con espuma de Baileys. Agua Fresco Cañerías y compañía excepcional de Miguel.

Valoración total: 8.5/10


Vista del local


Luces modernillas que cambian de color


Xevi y el "soufflé" de chocolate


Miguel también tiene hambre


Volando en el metro de Madrid


Volando en el metro de Madrid (y 2)


Vista del vagón en tonos azules

2 comments:

Unknown said...

OLE!!! todo un gourmet! Ya iremos

Anonymous said...

Mi primera frase podría ser..... "No pienso volver, aunque me lo regalen" o " ójala no hubiera entrado". y se me ocurren algunas más.
Ahora viene la justificación de esta mala opinión. Estuve con unos amigos el sábado pasado por la noche, en la parte de arriba. Ya había estado hacia unos meses en la parte de abajo y no fue tan desastroso....
El servicio de pena. La camarera.... en fin. Desagradable donde las halla. Camarera por decir algo. Después de eso, cualquiera puede servir mesa. Cuando debería ser un arte. No todo el mundo puede ser un buen camarero. Y desde aquí reivindico a los profesionales de la hostelería que gracias a cierta gente caen en desprestigio. Luego dicen que la gente no deja propina. Si te tratan igual que a nosotros.... es comprensible. Pero eso es otro tema.
La pseudo-camarera (una chica morena con corte de pelo andrógino, pantalón bombacho y de tiro caido, y zapatillas converse muy a la moda) nos miró como si nosotros fueramos los frikis. Es verdad que no éramos lo suficientemente alternativos para el garito. Menos mal que procedíamos de los barrios del sur de Madrid.
Nos sirvió de mala gana y nos despachó con prisas. Nada más que añadir de la pseudo-alternativa camarera. Tengo que decir que la vez que estuve en la parte de abajo (arena) los camareros (hombretones fuertotes y de buen ver) fueron muchisimo más agradables y simpaticos. Será que la muchacha en cuestión no tenía su día.... Tal vez habría que pedirle al jefe que la subiera el sueldo para tenerla más contenta. quién sabe?
Seguimos con las viandas.... pedimos la degustación de tapas. Mal opción. El plato era grande. Las tapas no. Pedimos ensalada de tomate con aguacate. La fuente era grande. La cantidad no. Creo que conté medio tomate y un par de porciones de aguacate. Y luego para rellenar algo de lechuga. Pedimos también fritura de verduras tipo tempura. Estaba bueno... y el recipiente apto para la cantidad.
Y la camarera nos quiso quitar la ensalada cuando nos quedamos casi la mitad. Tenía prisa... y nosotros hambre!!!
Los precios.... pues teniendo en cuenta la cantidad, me parece un sitio caro.
La calidad de las materias primas... damos por supuesto que eran buenas.
El caso es que, para resumir, nos tuvimos que ir al Fridays a tomar unos peazos de postres... impresionantes. Y el camarero que nos antendió era muy majo y me puso extra de chocolate. Ahí sí que me llené. Contento pagué lo que valia el postre.
El articulo de esta web es del 2008. supongo que con el paso del tiempo algunos empresarios se acomodan y como empiezan a coger fama no cuidan los detalles. Sin darse cuenta del poder del boca a boca. Y en estos tiempos, el poder de internet.
Aquí dejo mi opinión y mi fatídica experiencia.
Prefiero gastarme un poco más y no salir con la impresión de que me han engañado.
Ójala hubieramos ido a otro sitio. Tengo que decir que la anterior vez que fui, la experiencia no fue tan desastrosa.
En resumen, desilusión.
No recomendable.
Si quieres arena, coge un bocata de tortilla de tu "mami" y vete al parque. Te ahorrarás mucho dinero y acabarás más satisfecho.