Tuesday, December 04, 2007

East 47 Restaurant

El domingo por la noche, para celebrar mi santo, fuimos a cenar al East 47 Restaurant. Hace un par de años fuimos al restaurante Europa del hotel Villa Real de Madrid, pero parece que lo han cerrado. Desde el día que fuimos no me cansaba de decir que era uno de los mejores restaurantes en los que había estado, por lo que mis padres decidieron invitarme al East 47 que tiene el mismo chef que tenía el Europa, Joaquín Felipe.

Como llegamos (demasiado) puntuales, decidimos ir a dar una vuelta a la manzana. El hotel se encuentra en la Plaza de las Cortes 10 de Madrid, por lo que en la vuelta vimos el Congreso, el Urban Hotel y el nuevo edificio de la Iglesia de la Cienciología en Madrid (¡madre mía!). 5 minutos antes de la hora entramos en el restaurante. Al lugar le falta algo de la elegancia que tenía el otro restaurante (Europa), aunque está decorado en un estilo totalmente diferente. Está ambientado en Nueva York, con retratos de la Marilyn y las latas de Campbell de Warhol. El restaurante es pequeño, con unas 10 mesas de diferentes tamaños y una barra. Por el aspecto del local no apuntaba tanto como el local anterior, pero no prejuzguemos los locales...

Mis padres llegaron y me dieron los regalos: el The very best of Diana Krall, Deluxe edition, que incluye CD y DVD, y un tupper con salmón y tomates raff. Para cenar decidimos que íbamos a tomar algo para picar, seguido de un plato fuerte. Los panes llegaron lo primero, y el que más me gustó fue el de aceite, aunque teníamos muchos más: integral, semillas, blanco... Nos trajeron aceite y sal para mojar, y la verdad es que estaban buenísimas las sales blanca y la de aceitunas. Se echaba de menos un platito más pequeño que el de entrantes para poner el aceite, y ya si nos ponemos exquisitos los vasos de chupito donde venía el aceite debería ser un material algo más sofisticado que el plástico. Entonces trajeron el primer entrante, que eran unas virutas de foie con reducción de Pedro Ximenez. MUY BUENAS. Según mi padre, las mejores que ha tomado él en su vida. Seguimos con un sabroso tartar de salmón y con el plato que me pareció más flojo de la noche, lomo de atún con ortigas de mar. Entonces llegaron los segundos, y creo que aquí triunfé enormemente con mi secreto de ibérico sobre arroz de matanza. SUBLIME. El secreto y la presa son dos partes del cerdo ibérico que conocimos hace poco, pero que tienen un sabor incomparable.

Ya para el postre, mi madre y yo pedimos un sorbete de gin con crema de pepino. Muy buena la mezcla, aunque si hay que encontrarle un defecto, quizás la crema era algo dulzona. Y para acabar unas delicias de mantequilla y azúcar con bloques de chocolate y turrón de jijona.

Conclusión: MUY BUEN restaurante, con raciones generosas (que otros se apliquen el cuento), con unas materias primas espectaculares, unos baños decepcionantes para un hotel de 5*, y un buen servicio.

Nota: 8,5/10

2 comments:

Jordi said...

Xevo, portem dos dies intentant parlar amb tu sense èxit. Espero que hagis passat un gran sant. Moltes felicitats des de Caracas. Ja queda poc perquè ens vegem. Nosaltres, MAriela i jo, vam anar a l'East 47 fa uns anys i ens va agradar molt. 100% d'acord amb el dels banys. Un petó enorme

LuLu said...

oye cuando vuelvo a espana, cenaremos alla! sounds delicious!