Hay grandes artistas españoles con los que nunca he acabado de conectar. Tal vez sea que todo lo que se ha hecho después de 1800 tiene algo de dificultoso de entender. Así ni Picasso ni Goya (tal vez los mejores artistas españoles de los últimos 200 años) me enamoran. Y no sé si ponerlo a la misma altura, pero me pasa un poco con Barceló, que todo el mundo dice lo bueno que es y a mi... pues qué deciros, que pse, más o menos.
Pero como quiero reconciliarme hasta con mis enemigos, fui al CaixaForum de Madrid que muestra una retrospectiva del artista, desde sus primeros trabajos (como L'amour fou) a lienzos pintados tras la finalización de sus trabajos en la Sala de los Derechos Humanos de la ONU. La visita guiada, como siempre pasa en el CaixaForum, estaba demasiada abarrotada de gente. A eso se le unió que tuvieron que cerrar parte de la exposición por problemas técnicos, y ya teníamos entre apùntados y no apuntados a unas 30 personas persiguiendo a la guía. Esta señorita, que ya nos dirigió a Kay y a mi por los trabajos de Palladio, es muy buena, sabe mucho, pero hace que la cosa sea algo aburrida...
Los trabajos de Barceló tienen influencias muy contradictorias. Es un enamorado del mar y sus profundidades, pero a la vez largas temporadas en Mali, un país sin mar en pleno Sáhara. Utiliza la técnica mixta, le encanta pintar con las manos y con utensilios que él inventa y es un noctámbulo laboral. Vamos, que es un artista de los de película. De Barceló, me quedo con la teoría que aprendí y el buenísimo autorretrato (¡en el que se pinta como un gorila!), pero sigo sin reconciliarme.
Sunday, February 14, 2010
Miguel Barceló. 1983-2009. La solitude organisative
Friday, July 04, 2008
agian/tal vez

Ayer, dentro del programa de Noches de Verano del CaixaForum de Madrid, fuimos al espectáculo agian/tal vez. Se trataba de una actuación de poesía y música que nació de la experiencia de los recitales que Kirmen Uribe ofreció en Nueva York en 2003. Durante la actuación se alternaban poemas leídos por Uribe en castellano con canciones cantadas por Mikel Urdangarín en vasco acompañado por su guitarra. Además de estos dos artistazos, la banda la completaban Rafa Rueda a la guitarra y Bingen Mendizabal al violín de 7 cuerdas.
Me pareció una actuación súper positiva, con un sonido envolvente, y con una puesta en escena magnífica. Las piezas se acompañaban con un montaje visual a cargo de Mikel Valverde, que metía al espectador en una playa, en Bilbao, o en pleno siglo XIX. Excelente concierto, que tuve la suerte de compartir con Berta e Irene. Aquí os dejo uno de los poemas que más me gustó:
Es domingo en la playa para la gente de buena voluntad.
Desde la isla se oye un rumor lejano.Vamos al agua desnudos.
Anémonas, salmonetes, erizos.
Mira, el mar mueve la arena
como el viento mueve el trigo.
Bajo el agua te veo.
Me gusta el lento movimiento de brazos y piernas.
Me gusta tu pubis convertido en alga.Salimos del agua. Hace calor. Hay sombra entre pinos.
Anémonas, salmonetes, erizos.
Tus brazos están salados, tu pecho salado, tu vientre.
La misma fuerza que une mar y luna nos ha unido.
Los segundos se confunden con los siglos
y los siglos con los segundos.
Nuestros cuerpos son peras recién peladas.
Es domingo en la playa para la gente de buena voluntad.
PD. de vuelta de salir por la noche, me encontré con Rosario, una chica que también había ido al concierto, y que también le encantó. Es medio vecina mía, así que ya conozco a alguien más por el barrio :).
Monday, March 03, 2008
Los domingos al sol en el CaixaForum

Ayer me levanté a eso de la hora de comer. Pero en cuanto vi el sol que había fuera decidí que había que salir de casa. Tras comer algo de pasta que había sobrado de la semana, y ver un capítulo más de Top Chef, me puse los pantalones cortos, las zapas, y a andar por Madrid. Ayer hacía un tiempo buenísimo en Madrid. Cogí el Paseo de las Delicias, y subí hasta Atocha. Allí entré en la estación de tren, recorrí el paseo del Prado y acabe en el CaixaForum. En el paseo había una exposición al aire libre de esculturas del artista alemán Igor Mitoraj que pretende tomar el concepto de escultura griega y trabajar con su ruptura y desintegración. Ya la había visto en el paseo de Gracia de Barcelona hace un par de Navidades y me volvió a parecer muy buena.
Cruce el paseo del Prado y entré en el nuevo edificio de La Caixa. Este espacio multidisciplinar está ubicado enfrente del Museo del Prado, y quiere ser la nueva referencia de la Caja de Ahorros de Barcelona en Madrid. Y lo han conseguido. Como yo digo, desde que se ha democratizado el arte, ya nada es lo mismo jajaja. Muchísima gente en las exposiciones, lo cual es buena señal. El edificio es precioso, y nada más entrar, en la fachada del edificio de enfrente se ha hecho crecer un ecosistema vegetal en suspensión, que da un colorido espectacular, y que contrasta con la fachada de acero oxidado del CaixaFourm. Dentro, ayer era el último día que se podía contemplar en Madrid la colección de arte contemporáneo de La Caixa, y valió la pena. Mucha obra fotográfica, y un documental espectacular. La verdad es que me gustó bastante más que la exposición permanente que tendremos en Madrid, que se exhibía en la 2ª planta.
Además, en otras salas mostraban todos los proyectos que se están llevando a cabo a través de la Obra Social de La Caixa, que como ellos la llaman, es el "Alma de La Caixa". Con un documental llamado "Vidas en tránsito" se nos muestra la vida de los refugiados en Ruanda y de los proyectos que en la zona de los Grandes Lagos se están llevando a cabo en colaboración con los misioneros jesuitas. 500€ de euros invertidos en obra social este año, y creciendo de forma espectacular cada año para apoyar causas sociales, culturales, educativas y de medio ambiente. Un sobresaliente para La Caixa en este aspecto.
Ah, y por si queréis tomaros un café y un croisant con algo de glamour, en la planta 4 del edificio hay una cafetería que sirven meriendas, e incluso raciones de callos y calamares. Al frente del servicio gastronómico están los versátiles dueños de Arturo, que a este ritmo los tendremos hasta en la sopa... Muy recomendable el CaixaForum.
